Por revistaeyn.com
En 2020, cuando el mundo atravesaba uno de sus momentos más inciertos, Ricardo y Juan José Rizo decidieron apostar por una idea que parecía tan desafiante como inspiradora: crear un chocolate de alta calidad, pensado para el paladar nicaragüense, pero accesible al bolsillo en comparación a marcas internacionales.
Así nació Rizco (Rizo Cocoa Company), una chocolatera que comenzó como una exploración del mercado y la industria, pero que rápidamente evolucionó en un proyecto sólido que combinó conocimiento técnico, asesoría especializada y una visión clara de marca.
“Nos enfocamos en desarrollar un producto que no obligara al consumidor a elegir entre calidad y precio. Queríamos que el buen chocolate estuviera al alcance de más personas”, compartió Ricardo Rizo, socio propietario.
A seis años, el portafolio está compuesto por chocolate oscuro con 70% de cacao, chocolate blanco, chocolate con leche y café, almendras recubiertas y nuevas propuestas como bombones rellenos. La marca ha logrado diferenciarse por su sabor intenso refinado, cremosidad y consistencia, atributos que han fidelizado a sus consumidores y que no se encuentran en la competencia local.
LA RELACIÓN CON WALMART
Para 2023, Rizco logró ingresar al mercado de Walmart, a través de los supermercados La Unión y las tiendas Walmart. Desde entonces, la evolución ha sido sostenida.
“Estar en Walmart era imperativo para nosotros. Nuestro enfoque siempre ha sido el consumidor nacional, y este canal nos permite acercarnos mucho más a ellos”, afirmó Juan José Rizo, también socio propietario.
A partir de esta alianza, la marca no solo ha incrementado su visibilidad en góndolas, sino también su capacidad productiva. Actualmente, la empresa ha triplicado su producción manteniendo su estructura operativa, y ha pasado de ser gestionada únicamente por sus fundadores a generar empleo formal para más colaboradores.
“Uno de los beneficios más importantes ha sido el acceso al programa de pronto pago, que nos permite tener un flujo de efectivo más ágil. Para una pyme, esto hace una gran diferencia en la operación diaria”, explicaron los emprendedores.
Desde Walmart, este tipo de semblanzas reflejan el impacto tangible de su apuesta por el desarrollo de proveedores locales.
“En Walmart creemos en el potencial de las pequeñas y medianas empresas como motor de desarrollo económico. A través de ‘Una Mano para Crecer’, buscamos brindarles herramientas concretas que les permitan fortalecerse, crecer y llegar a más hogares. El caso de Rizco es un claro ejemplo de cómo, con acompañamiento y oportunidades, una pyme puede escalar su impacto en el mercado”, señaló Richard Lugo, gerente sénior de Asuntos Corporativos de Walmart Nicaragua.
UN TRABAJO TITÁNICO
Hoy, los productos de Rizco no solo tienen una vitrina poderosa como la que ofrece Walmart, sino que también han demostrado resiliencia en un mercado desafiante. A pesar de la volatilidad en los precios del cacao durante 2024 y 2025, la marca logró mantener e incluso incrementar sus ventas, respaldada por la lealtad de sus consumidores.
Para sus fundadores, el camino recorrido deja una lección clara: el crecimiento de una pyme no ocurre en solitario. “Detrás de cada producto local hay un esfuerzo enorme. Por eso, alentamos a los consumidores a darle una oportunidad a las marcas nacionales, porque al hacerlo están apoyando la innovación, el empleo y el desarrollo del país”, expresaron.
Con planes de expansión de su portafolio, Rizco continúa tejiendo su futuro, demostrando que cuando el talento local encuentra el apoyo adecuado, el resultado puede ser tan sólido —y tan dulce— como el mejor chocolate.