Celebrar el comportamiento ético de los liderazgos es conveniente, pero puede resultar insuficiente —e incluso engañoso— si la organización no refleja esos valores en su funcionamiento real. La diferencia entre reputación simbólica y cultura ética efectiva.
La Confianza es el valor más relevante que tienen las instituciones, empresas y empresarios. Medirla y analizarla es clave, porque deja de ser un indicador reputacional y se convierte en una variable estratégica para sostener crecimiento, estabilidad y liderazgo. Al contarnos en qué líderes, empresas, marcas e instituciones confían en su país, los votantes ayudan a visibilizar quiénes están haciendo las cosas bien y qué prácticas generan credibilidad hoy, dice Luis Maturen, CEO de DATOS Group. ¿No ha participado? Ingrese a este link.