La mayor amenaza empresarial hoy no es la disrupción. Es la pérdida de legitimidad. Durante años, los líderes empresariales se prepararon para competir en mercados dinámicos, innovar y escalar. Sin embargo, el verdadero punto de quiebre no está en la tecnología ni en la economía, sino en la relación basada en confianza en las instituciones y aún más, en los vínculos con la sociedad. Así lo refleja la 4ta entrega de la investigación CONFIANZA 2026, producto de la alianza entre la Revista Estrategia y Negocios, DATOS Group y PIZZOLANTE.
Revista Estrategia & Negocios, DATOS Group y PIZZOLANTE presentan la cuarta edición de Reputación en Centroamérica: El Valor de la Confianza, una investigación que este año alcanzó más de 5.900 encuestas, 20% más que el año anterior. Suma nuevos indicadores sobre confianza institucional, transparencia e integridad. Los resultados se presentarán en agosto, en dos cumbres empresariales que reunirán a líderes de la región.
¿Por qué algunas organizaciones conservan legitimidad mientras otras la pierden? Ítalo Pizzolante plantea que la respuesta está en la gestión coordinada de tres dimensiones clave: la marca producto, la marca empresa y la marca líder.
Celebrar el comportamiento ético de los liderazgos es conveniente, pero puede resultar insuficiente —e incluso engañoso— si la organización no refleja esos valores en su funcionamiento real. La diferencia entre reputación simbólica y cultura ética efectiva.