Por E&N Brand Lab para La Constancia
En un mercado laboral en el que la falta de experiencia suele convertirse en una barrera para los jóvenes, La Constancia ha optado por invertir la ecuación: identificar potencial, acelerar el aprendizaje y asignar responsabilidades reales desde las primeras etapas de la carrera.
La empresa sostiene que formar hoy a los profesionales que dirigirán el futuro del negocio es una condición para asegurar su propia continuidad. La apuesta también responde a su relación histórica con El Salvador, donde en 2026 cumple 120 años de operaciones.
“En La Constancia creemos en el talento joven salvadoreño y le damos responsabilidad real desde el inicio, porque estamos convencidos de que así se forman los líderes. Apostar por ese talento y fortalecer nuestra cadena de valor son parte de un mismo compromiso con el desarrollo de El Salvador”, afirma Carol Colorado, directora Legal y de Asuntos Corporativos de La Constancia.
La compañía, dedicada al sector de bebidas, opera tres plantas productoras y 12 centros de distribución en el país. Es embotelladora oficial de Coca-Cola desde 1940 y forma parte de AB InBev, compañía cervecera con presencia mundial.
Esa combinación entre trayectoria local y escala internacional define también su propuesta para atraer y desarrollar talento: brindar acceso a estándares, conocimientos y oportunidades globales, pero manteniendo la conexión con las necesidades del mercado salvadoreño.
EL POTENCIAL PESA MÁS QUE LA EXPERIENCIA
La estrategia de selección de talento joven de La Constancia prioriza la capacidad de aprender rápidamente y asumir responsabilidades sobre la experiencia profesional acumulada.
Los jóvenes pueden incorporarse en áreas como ventas, logística, producción, mercadeo, finanzas y transformación digital. Uno de los principales mecanismos de entrada es el programa Graduate Management Trainee (GMT), dirigido a profesionales de entre 21 y 27 años que hayan terminado sus estudios universitarios durante los tres años anteriores a la convocatoria.
El programa no exige experiencia laboral previa. Los candidatos seleccionados reciben un contrato permanente desde el primer día e inician una trayectoria de diez meses que comprende rotaciones estratégicas por diferentes áreas del negocio.
Aunque el GMT constituye uno de los canales más visibles para atraer nuevos profesionales, su enfoque responde a un criterio extendido dentro de la organización: asignar tareas con impacto, evaluar por resultados y permitir que las capacidades demostradas abran nuevas oportunidades.
Para la compañía, facilitar el primer empleo no es una iniciativa desvinculada de la estrategia empresarial. Representa una inversión en la siguiente generación de profesionales del sector de bebidas y, al mismo tiempo, una forma de acompañar el desarrollo laboral de los jóvenes salvadoreños.
APRENDER MEDIANTE DECISIONES Y PROYECTOS REALES
El modelo de desarrollo de La Constancia se sustenta principalmente en la experiencia adquirida durante el trabajo. La organización combina lo que denomina “actitud de dueños” con una cultura de meritocracia, bajo la cual el crecimiento depende de los resultados y de la responsabilidad que cada persona puede asumir, más que de su antigüedad.
Los proyectos reales del negocio constituyen la principal fuente de aprendizaje. Esta experiencia se complementa con el acompañamiento y la mentoría de líderes con trayectoria dentro de la empresa.
El propósito es que los colaboradores no permanezcan únicamente como observadores durante su proceso de formación, sino que se enfrenten progresivamente a decisiones, objetivos y desafíos concretos. Bajo este esquema, una mayor capacidad para producir resultados puede traducirse en nuevas responsabilidades y en una evolución profesional más rápida.
Buena parte de las posiciones de liderazgo de La Constancia está ocupada por profesionales que desarrollaron su carrera dentro de la organización. Algunos ingresaron mediante programas para talento joven y posteriormente alcanzaron equipos directivos o asumieron proyectos con incidencia en la operación.
La formación tampoco queda limitada a un área o al mercado salvadoreño. La compañía promueve la movilidad entre funciones y países como una vía para ampliar las capacidades de sus colaboradores.
Profesionales salvadoreños formados en la operación local, incluidos especialistas del área de producción, han asumido responsabilidades en la elaboración de cerveza en otros mercados latinoamericanos. La exposición a operaciones regionales les permite medir su desempeño frente a otros equipos, conocer distintas realidades de negocio y prepararse para competir por posiciones de mayor alcance.
UNA OPERACIÓN LOCAL CONECTADA CON EL MUNDO
La pertenencia a una red multinacional ofrece al talento salvadoreño acceso a prácticas internacionales en ámbitos como liderazgo, innovación, sostenibilidad y desarrollo profesional.
Los colaboradores pueden participar en proyectos regionales o globales y trabajar con equipos multidisciplinarios procedentes de diferentes culturas y mercados. De acuerdo con La Constancia, esta exposición amplía las perspectivas de carrera y fortalece competencias que después pueden trasladarse al ecosistema empresarial del país.
Sin embargo, operar como parte de una multinacional también plantea un desafío: armonizar estrategias, estándares y procesos globales con las condiciones y aspiraciones de las comunidades donde se desarrolla el negocio.
La respuesta de La Constancia consiste en combinar las capacidades de AB InBev con una identidad construida durante 120 años en El Salvador. Sus marcas, colaboradores y relaciones con clientes, proveedores y comunidades mantienen a la operación vinculada con la economía y la vida productiva del país.
Ese equilibrio permite ofrecer oportunidades de alcance internacional sin perder relevancia local: una propuesta especialmente valorada por profesionales interesados en desarrollar una carrera global sin desvincularse de su mercado de origen.
EL EMPLEO SE EXTIENDE POR LA CADENA DE VALOR
El impacto laboral de la compañía trasciende su estructura interna. La Constancia reporta más de 2.500 empleos directos y sostiene que su actividad respalda más de 50.000 puestos de trabajo a través de una cadena de valor integrada por más de 1.500 proveedores y más de 60.000 puntos de venta.
Esa red comprende tiendas de barrio, comedores, hoteles, restaurantes y bares. Muchos son negocios familiares ubicados fuera del área metropolitana, donde cada establecimiento activo sostiene ingresos y contribuye al movimiento económico de su comunidad.
Al considerar su operación directa y los empleos respaldados por esa red, la empresa calcula que mantiene vínculos con cerca del 2,5 % de la población económicamente activa de El Salvador.
La estrategia de talento adquiere así una dimensión más amplia: desarrollar capacidades dentro de la organización, formar líderes salvadoreños y fortalecer la red comercial que distribuye sus productos forman parte de una misma estructura económica.
En ese modelo, la capacidad para atraer jóvenes, ofrecerles responsabilidades desde el inicio y convertir el aprendizaje en trayectorias reales de crecimiento no solo determinará la renovación del liderazgo interno. También será una pieza de la continuidad de una cadena empresarial que genera empleo y sostiene actividad productiva en todo El Salvador.