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Nueve variables interconectadas definen la expansión de la IA en la economía

Más allá de la tecnología y la velocidad de implementación, la inteligencia artificial vista como un sistema depende de muchas variables que registran su avance. En 2026, el 89% de las organizaciones usaban IA en al menos una función empresarial, pero de estas, solo el 46% había avanzado más allá de los pilotos.

2026-10-23

Por: McKinsey Co

Con la IA en marcha, estamos dedicando cada vez más tiempo en reunir información y verificarla y cediendo espacio al pensamiento crítico, por ende, la inteligencia artificial generativa ya está cambiando la forma como las personas pensamos y trabajamos. Y a raíz de esto surgen las preguntas como ¿la IA mejorará nuestras vidas o nos quitará el trabajo? ¿hasta dónde va a llegar?

Aunque estas preguntas son muy razonables, la respuesta requiere revisar un panorama más amplio para entender que la IA es más que una tecnología es todo un sistema interconectado, donde la adopción y adaptación puede cambiar economías, sociedades y posturas institucionales.

Aunque gran parte del debate público sobre la IA se centra en el avance de los modelos, la visión más profunda se concentra en múltiples elementos interdependientes que avanzan a velocidades muy diferentes.

A partir de este análisis, McKinsey & Company identificó nueve variables determinantes en la expansión de la IA y las métricas que determinan la economía generada a partir de esta evolución:

1. Crecimiento de la productividad. Los beneficios de las nuevas tecnologías pueden tardar en materializarse y es por eso se requiere que la automatización de tareas se traduzca en beneficios económicos.

Métricas: crecimiento de la productividad total, producción per cápita, producción por hora trabajada y estudios a nivel de empresa y de tareas sobre el uso del tiempo y la producción.

2. Innovación. La IA está acelerando la invención y el descubrimiento, genera nuevas soluciones para satisfacer necesidades ocultas o latentes y podría generar ir mucho más allá, generando nuevos productos y modelos de negocio que hoy en día son difíciles de anticipar.

Métricas: nuevos productos y servicios desarrollados con IA, proporción de empresas que usan IA en estos desarrollos y patentes.

3. Nuevas demandas. La IA genera necesidad de infraestructura, ciberseguridad y cambio organizacional entre otras cosas. La automatización podría también podría abaratar los precios de los productos haciéndolos más accesibles para las personas quienes aumentarán su consumo.

Métricas: ingresos de nuevos productos y servicios con IA y estimaciones del valor para el consumidor de productos y servicios de inteligencia artificial.

4. Trabajos. Quizá una de las mayores preocupaciones, aunque la historia sugiere también la creación de nuevos empleos, en la medida en que la tecnología se desarrolla.

Métricas: crecimiento del empleo y salarios en los trabajos expuestos a la IA, proporción de ocupaciones que requieren habilidades en IA y las tasas de transición entre ocupaciones.

5. Tiempo disponible. La automatización o aceleración de tareas también puede liberar tiempo de trabajo, remunerado o no, el cual podría orientarse a más trabajo, aprendizaje, emprendimientos, ocio o descanso, lo cual determinará los efectos de la IA en el crecimiento económico y el bienestar.

Métricas: tiempo ahorrado gracias al uso de la IA, promedio de horas de trabajo por semana y horas dedicadas a otras actividades.

6. Desplazamientos de capital. A medida que crece la inversión en IA, también lo hace la necesidad de financiamiento desde gran variedad de fuentes, incluyendo mercados públicos, crédito privado, gobiernos y capital de riesgo.

Métricas: inversión en infraestructura de IA como porcentaje del PIB, inversión de capital de riesgo, crédito privado y gobierno; crecimiento de ingresos y retorno sobre el capital invertido en industrias base de IA; depreciación de los chips de IA por generación; y la parte de la inversión en IA que va a las empresas más grandes.

7. Entorno de negocios. Usar los mejores modelos de IA no garantiza que las empresas tengan una ventaja porque la tecnología está ampliamente disponible y podría cambiar el panorama competitivo al modificar las relaciones entre empresas, clientes y proveedores. Además, se requiere de estructuras de gobernanza para gestionar los riesgos.

Métricas: diferencias de rendimiento entre los líderes de IA y los rezagados; formación de nuevos negocios y empleo promedio al inicio; distribución de empresas por tamaño; cambios en el valor agregado bruto y el empleo por industria; y preparación en gobernanza, auditoría y ciberseguridad en las empresas.

8. Geopolítica. La IA está cambiando el poder geopolítico mientras los países compiten por las capacidades y los recursos necesarios para desarrollarlas. Estados Unidos y China están compitiendo por una ventaja en la IA, cada uno con diferentes fortalezas.

Métricas: rendimiento notable de modelos de IA por país, capacidad de centros de datos por país o región, descargas y uso de modelos a nivel internacional, flujos comerciales de hardware de IA, y restricciones comerciales sobre chips, minerales y otras tecnologías relacionadas con la IA.

9. La gente, la sociedad y el bienestar. La IA estimula la creatividad y el disfrute, pero también podría contribuir a la sobrecarga cognitiva y al agotamiento. Estas experiencias moldearán la opinión de la gente sobre la tecnología, influyendo en cómo la usan las empresas y la regulan los gobiernos.

Métricas: uso de la IA para orientación en salud, trabajo, relaciones y finanzas; medidas de agotamiento y bienestar de los empleados; y encuestas sobre la confianza, preocupación y entusiasmo del público hacia la IA.

Adoptar una visión sistémica y comprender dónde se encuentran las organizaciones y las personas permite a los líderes anticipar obstáculos y oportunidades, así como a entender el ritmo y la evolución economía de la IA.

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