Por: Revistaeyn.com - Agencias
La Administración estadounidense anunció este martes la revocación de la licencia general que había autorizado temporalmente la comercialización de petróleo iraní, restableciendo las restricciones al sector energético de Teherán tras los recientes ataques contra embarcaciones comerciales en el estrecho de Ormuz.
La decisión elimina una de las principales concesiones que Washington había otorgado el pasado 21 de junio como parte del entendimiento provisional alcanzado con Irán para reducir las tensiones militares y facilitar las negociaciones sobre el programa nuclear y la seguridad marítima.
La nueva disposición de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) prohíbe cualquier nueva operación relacionada con la compra, producción, transporte o venta de petróleo iraní a partir del 7 de julio. Solo podrán concluirse hasta el 17 de julio aquellas operaciones iniciadas bajo la autorización anterior y que cumplan las condiciones establecidas por el Departamento del Tesoro.
Respuesta a los incidentes en Ormuz
La revocación llegó pocas horas después de que tres embarcaciones comerciales fueran atacadas en el estrecho de Ormuz, uno de los corredores energéticos más estratégicos del planeta, por donde normalmente transita cerca de una quinta parte del comercio mundial de petróleo.
Entre los buques afectados figura un metanero catarí dedicado al transporte de gas natural licuado, mientras que otras embarcaciones petroleras también sufrieron daños. Aunque Irán no ha reivindicado los ataques, Washington considera que los incidentes constituyen una violación de los compromisos asumidos durante el entendimiento alcanzado el mes pasado.
Un funcionario estadounidense calificó las acciones iraníes en Ormuz como "totalmente inaceptables" y advirtió que tendrían consecuencias.
Un mensaje político, sin romper el diálogo
La decisión representa un endurecimiento de la presión económica, pero no implica el abandono de la vía diplomática.
Funcionarios estadounidenses señalaron que los negociadores continúan trabajando "de buena fe" para alcanzar un acuerdo más amplio con Teherán, lo que sugiere que Washington busca utilizar las sanciones como instrumento de presión sin cerrar completamente la puerta a las conversaciones.
En otras palabras, la Casa Blanca intenta mantener el equilibrio entre castigar una escalada militar y preservar la posibilidad de una solución negociada al conflicto.
El mercado vuelve a incorporar una prima de riesgo
La reacción fue inmediata en los mercados energéticos.
Los futuros del Brent y del West Texas Intermediate (WTI) ampliaron sus ganancias tras conocerse la decisión estadounidense. El Brent cerró la jornada en torno a los US$74 por barril y posteriormente continuó avanzando, mientras el WTI superó los US$70, impulsados por el temor a nuevas interrupciones del suministro desde Oriente Medio.
Más allá del volumen adicional de petróleo iraní que dejará de llegar al mercado, los analistas consideran que el principal factor detrás del alza es el incremento del riesgo geopolítico. Cada incidente en Ormuz eleva las primas de transporte marítimo, incrementa los costos de los seguros y alimenta la incertidumbre sobre la estabilidad de una región clave para el abastecimiento energético mundial.
La revocación de la licencia deja ahora tres interrogantes abiertos para los mercados internacionales:
1- ¿Responderá Irán con nuevas acciones en el estrecho de Ormuz o buscará preservar las negociaciones?
2-¿Podrá Washington mantener la presión económica sin provocar un colapso definitivo del diálogo?
3-¿Hasta qué punto el nuevo escenario volverá a tensionar los precios internacionales del petróleo y la inflación global?
Por ahora, la señal enviada por Washington es clara: el alivio de las sanciones seguirá condicionado al comportamiento de Teherán en uno de los corredores marítimos más sensibles para la economía mundial.