Por Neolo.com, empresa de hosting y asesoramiento en marketing digital.
Las ventas online ganan terreno tanto en el ambiente del mercadeo como en la vida cotidiana de muchas personas alrededor del mundo. Se puede decir que todos los emprendedores actuales deben tener en marcha o planificar alguna forma de vender sus productos o servicios online.
Pero no debemos olvidar bajo ningún concepto que debemos tomar un tiempo para hacer bien las cosas: analizar el mercado, definir una estrategia de comunicación, preparar una web con prolijidad (y testear que funcione excelentemente), disponer de fotos adecuadas y de buena calidad, redactar las descripciones de producto o servicio con esmero (y ajustados a la estrategia), calcular stock, reinversión, gastos de impuestos y facturación.
Incluso de ser necesarios hay que tener en claro los modos y costos de envío de los productos, el packaging, los servicios post-venta y demás. Aún siendo chico el negocio todos estos aspectos deben estar bien preparados. En Internet, vender es fácil, lo difícil es poder proveer correctamente lo que se ofrece, comunicarlo con sinceridad y ‘enganche’ y llegar a las personas adecuadas (para no decepcionar a nadie). Ten paciencia y no olvides que antes de salir al campo de juego tienes un arduo proceso de preparación.
Esto es especialmente cierto al menos en dos casos: por un lado, cuando nuestra capacidad de entrega de productos o servicios aún tiene que ser puesta a prueba. No es nada fácil implementar una logística de envíos o de cumplimiento de contratos. Tenemos que estar completamente seguros de que podemos entregar en tiempo y forma todo lo que ofrecemos. Y si no estamos seguros, lo mejor es comenzar limitando las categorías y vendiendo sólo lo que podemos abarcar.
Por otro lado, acotar la cantidad de productos/servicios es útil a los fines de la comunicación comercial. Comunicar un e-commerce que vende cosas muy diversas puede ser difícil y generar una dificultad innecesaria, que entorpezca los objetivos comerciales. Es simple comprenderlo si pensamos en una tienda física: si al entrar vemos que hay demasiadas cosas, ordenadas sin un criterio que las una, nos sentiremos confundidos y posiblemente no volvamos allí cuando necesitemos algo. Es mucho más fácil recordar las tiendas en las que está muy claro qué se vende y cuál es el beneficio de comprar allí.
Por eso, si pasas un tiempo sin vender, si tu idea no dio el resultado esperado o si crees que tu e-commerce fracasó por completo, no desesperes ni tires todo el esfuerzo a la basura. Respira hondo, descansa y piensa de nuevo. En Internet todo es flexible y quizás con algunos cambios menores podrás destrabar lo que no funciona y hacer funcionar tu negocio. ¿Se te acabaron las ideas o el entusiasmo? Contáctate con alguien que sepa y pide asesoramiento: verás que no todo está perdido y si se trata de e-commerce, siempre hay mucho por hacer.
Las ventas online ganan terreno tanto en el ambiente del mercadeo como en la vida cotidiana de muchas personas alrededor del mundo. Se puede decir que todos los emprendedores actuales deben tener en marcha o planificar alguna forma de vender sus productos o servicios online.
El e-commerce es rentable y lo es cada vez más. Pero a su vez, como todo canal de ventas, requiere una profesionalización mínima para llevarse a cabo. La experiencia es necesaria y por ello, el conocimiento de errores comunes es una excelente forma de evitar tropezar con piedras que han hecho caer a otros. A continuación la empresa de hosting y marketing digital Neolo.com repasa 3 equivocaciones muy comunes entre los novatos del e-commerce. ¡Para que no te suceda a ti!
Error 1: Intentar resolver todo rápido y salir a vender sin prepararse
A veces tenemos una idea que nos resulta genial o encontramos un nicho de e-commerce con enorme potencial, que increíblemente no está siendo explotado por nadie. Nos apresuramos a darle forma de sitio web y nos lanzamos con ansiedad y premura a vender sin pensar mucho. ¡Error! Las oportunidades requieren un pensamiento ágil y buena capacidad de decisión y acción.Pero no debemos olvidar bajo ningún concepto que debemos tomar un tiempo para hacer bien las cosas: analizar el mercado, definir una estrategia de comunicación, preparar una web con prolijidad (y testear que funcione excelentemente), disponer de fotos adecuadas y de buena calidad, redactar las descripciones de producto o servicio con esmero (y ajustados a la estrategia), calcular stock, reinversión, gastos de impuestos y facturación.
Incluso de ser necesarios hay que tener en claro los modos y costos de envío de los productos, el packaging, los servicios post-venta y demás. Aún siendo chico el negocio todos estos aspectos deben estar bien preparados. En Internet, vender es fácil, lo difícil es poder proveer correctamente lo que se ofrece, comunicarlo con sinceridad y ‘enganche’ y llegar a las personas adecuadas (para no decepcionar a nadie). Ten paciencia y no olvides que antes de salir al campo de juego tienes un arduo proceso de preparación.
Error 2: Abarcar demasiado y dispersarse
La tentación de vender muchas cosas es uno de los desafíos que enfrentan los emprendedores que definen una estrategia para su e-commerce. A veces convertirse en un retailer online y tener productos diversificados es una excelente decisión. Pero no debemos olvidar que muchas veces ‘menos es más’.Esto es especialmente cierto al menos en dos casos: por un lado, cuando nuestra capacidad de entrega de productos o servicios aún tiene que ser puesta a prueba. No es nada fácil implementar una logística de envíos o de cumplimiento de contratos. Tenemos que estar completamente seguros de que podemos entregar en tiempo y forma todo lo que ofrecemos. Y si no estamos seguros, lo mejor es comenzar limitando las categorías y vendiendo sólo lo que podemos abarcar.
Por otro lado, acotar la cantidad de productos/servicios es útil a los fines de la comunicación comercial. Comunicar un e-commerce que vende cosas muy diversas puede ser difícil y generar una dificultad innecesaria, que entorpezca los objetivos comerciales. Es simple comprenderlo si pensamos en una tienda física: si al entrar vemos que hay demasiadas cosas, ordenadas sin un criterio que las una, nos sentiremos confundidos y posiblemente no volvamos allí cuando necesitemos algo. Es mucho más fácil recordar las tiendas en las que está muy claro qué se vende y cuál es el beneficio de comprar allí.
Error 3: Bajar los brazos al primer tropezón
¡Gran equivocación! Es cierto que en algunos casos la obsesión con una idea de negocios o la falta de flexibilidad pueden llevarnos a la ruina: a veces lo mejor es soltar y comenzar de cero. Pero en el caso del e-commerce debemos tener en cuenta que tener algunos tropezones o demorar un tiempo en adquirir ganancias es perfectamente normal. Por un lado, lleva tiempo adquirir esa experiencia y formación necesarias para dominar la web como canal de ventas. Y por otro, a pesar del ritmo frenético con el que todo parece andar en Internet, los procesos de venta y difusión llevan tiempo, al igual que en el mundo analógico.Por eso, si pasas un tiempo sin vender, si tu idea no dio el resultado esperado o si crees que tu e-commerce fracasó por completo, no desesperes ni tires todo el esfuerzo a la basura. Respira hondo, descansa y piensa de nuevo. En Internet todo es flexible y quizás con algunos cambios menores podrás destrabar lo que no funciona y hacer funcionar tu negocio. ¿Se te acabaron las ideas o el entusiasmo? Contáctate con alguien que sepa y pide asesoramiento: verás que no todo está perdido y si se trata de e-commerce, siempre hay mucho por hacer.