Por revistaeyn.com
El Grupo Banco Mundial aprobó dos nuevos préstamos para El Salvador por un monto total de US$601 millones, con el objetivo de fortalecer el sistema educativo y dinamizar el acceso al crédito para las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), en una apuesta integral por el empleo y el crecimiento económico.
El financiamiento más significativo, por US$501 millones, será destinado al Programa para Acelerar el Aprendizaje mediante la Innovación Digital (AprendES), una iniciativa que busca transformar la educación pública en los niveles de segundo a undécimo grado. Este proyecto, que será ejecutado por el Ministerio de Educación, introduce por primera vez en el país un esquema de financiamiento basado en resultados, en el que los desembolsos estarán condicionados al cumplimiento de metas concretas en aprendizaje, uso de tecnología y fortalecimiento institucional.
Las acciones del programa se concentrarán en tres ejes principales: mejorar el aprendizaje en el aula mediante metodologías estructuradas y recursos digitales; fortalecer la capacidad del sistema educativo a través de evaluaciones y mejores sistemas de información; y ampliar la integración tecnológica con conectividad, dispositivos y plataformas digitales.
La iniciativa se implementará entre 2026 y 2031 y busca elevar el rendimiento en áreas clave como lectura y matemáticas, al tiempo que prepara a los estudiantes para un mercado laboral más exigente.
“El uso de innovación digital y herramientas basadas en datos permitirá personalizar el aprendizaje y fortalecer la práctica docente”, señaló Carine Clert, gerente de país del organismo para El Salvador y Costa Rica.
Por su parte, el segundo préstamo aprobado asciende a US$100 millones y está orientado a impulsar el acceso a financiamiento para las mipymes, consideradas un motor clave de la economía. El Proyecto de Intermediación Financiera Fortalecida para el Empleo será implementado por el Banco de Desarrollo de El Salvador y contempla beneficiar a unas 5.000 empresas.
El programa incluye una línea de crédito con plazos más amplios, así como un esquema de garantías parciales para reducir el riesgo de financiamiento. Además, se busca facilitar la inserción de las mipymes en cadenas de valor globales, especialmente en sectores con alto potencial de generación de empleo como el turismo.
Se estima que esta iniciativa podría contribuir a la creación o mejora de aproximadamente 8.300 empleos, de los cuales cerca del 30 % beneficiarían a mujeres.
El ministro de Hacienda, Jerson Posada, destacó que ambos programas representan un respaldo clave para el desarrollo de El Salvador, al combinar inversión en capital humano con el fortalecimiento del tejido empresarial.