Por E&N Brand Lab para Grupo Bimbo
En la mesa de millones de hogares centroamericanos, el pan suele ser un producto cotidiano. Pero detrás de esa cotidianidad, Grupo Bimbo ha construido una de las apuestas de sostenibilidad más ambiciosas de la industria alimentaria, en la que cada decisión —desde la receta hasta la logística— responde a un mismo propósito: “Alimentar un mundo mejor”.
“Entendemos la sustentabilidad como parte del núcleo del negocio, no como un conjunto de acciones aisladas”, afirma Andrés Wong, Jefe regional de Sustentabilidad de Latin Centro para Grupo Bimbo. Desde 2020, la compañía articula su Estrategia de Sustentabilidad, la cual guía la forma en que la compañía produce, innova, distribuye y se relaciona con sus grupos de interés.
Esta estrategia se sostiene en tres pilares claros: “Para ti”, enfocado en ofrecer soluciones nutricionales que respondan a las necesidades de los consumidores; “Para la vida”, que integra iniciativas de bienestar social en beneficio de sus colaboradores y las comunidades en las que opera; y “Para la naturaleza”, orientado a metas ambientales.
ESTRATEGIA ORIENTADA A LA INNOVACIÓN
El enfoque sostenible de Grupo Bimbo se traduce en resultados concretos. Como panaderos, su impacto comienza en el producto: recetas más simples, perfiles nutricionales mejorados y métricas claras. Como consecuencia, actualmente, el 100% de su portafolio de panes y bollería cuenta con una calificación positiva en el Health Star Rating, un sistema que ayuda a comunicar el perfil nutricional de los productos, considerando variables como el aporte de fibra y proteína.
Pero la sostenibilidad no se queda en el producto. En este sentido, la empresa impulsa iniciativas a lo largo de la cadena de valor para reducir emisiones, mejorar la eficiencia operativa y promover relaciones responsables con proveedores, colaboradores, comunidades y aliados.
Por ejemplo, como parte de su programa de descarbonización, Grupo Bimbo ha implementado proyectos de compactación de rutas y de incorporación de vehículos eléctricos y de bajas emisiones, lo que “ha permitido reducir el porcentaje de emisiones asociadas a nuestro proceso logístico, al tiempo que generan eficiencias operativas y mejores condiciones de trabajo para nuestros colaboradores”, refiere Wong.
También destaca el suministro de energía 100% renovable en sus panaderías, que le ha permitido al grupo reducir sus emisiones en un 5%. Asimismo, en la región opera con más de 850 vehículos eléctricos y de bajas emisiones, como parte de una flotilla global que supera las más de 4.000 unidades. En Guatemala, específicamente, la flota eléctrica de reparto alcanza 67 vehículos, siendo una de las más grandes del país.
APUESTA POR LA ECONOMÍA CIRCULAR
La transformación también pasa por redefinir la relación con los residuos y el gran desafío de reducirlos al máximo dentro de sus panaderías. Para avanzar en este tema, se han incorporado procesos de mejora continua que permiten elevar sus estándares operativos, reducir mermas y canalizar los residuos generados hacia prácticas de economía circular y reciclaje. “Hoy, el 100% de los desperdicios de alimentos que generamos se canaliza a través de procesos de economía circular”, destaca el Jefe de Sustentabilidad. Con un 98 % de aprovechamiento de residuos en la región, la empresa ha pasado de gestionar desechos a diseñar sistemas que los previenen y reutilizan.
De acuerdo con Wong, en Grupo Bimbo abordan el tema de cero residuos con un enfoque de negocio. “Identificamos oportunidades para reducir el desperdicio desde la operación, mejorar la recuperación de producto y aprovechar al máximo aquello que se genera en el proceso”.
Uno de los ejemplos más representativos de esto es Expendios con Sentido Social, una iniciativa que transforma el canal de recuperación en una oportunidad de inclusión económica, ya que este proyecto permite que personas en situación de vulnerabilidad administren establecimientos donde se comercializan productos Bimbo —como pan blanco de molde, panqués, tortillas y otros productos— a menor costo, haciéndolos más accesibles para las familias.
Esta iniciativa conecta la eficiencia operativa con un impacto social concreto: reduce desperdicios, fortalece la economía circular y abre oportunidades de empleo digno y crecimiento económico. A la fecha, se han inaugurado más de 30 expendios en 9 países, con un impacto positivo directo en más de 80 personas. “En Grupo Bimbo no hablamos de sustentabilidad como un concepto aislado, sino como una palanca estratégica que genera eficiencia y valor compartido. Cuando una iniciativa reduce emisiones, optimiza recursos, mejora la operación y, al mismo tiempo, genera beneficios para las personas y el planeta, deja de ser un proyecto periférico y se convierte en parte esencial de la competitividad del negocio”, concluye.