Por E&N Brand Lab para Liberty
La sostenibilidad empresarial ya no se mide únicamente por metas ambientales, sino por la capacidad de las compañías para generar impacto tangible en las comunidades donde operan. Así, bajo el propósito “Conectando Comunidades, Cambiando Vidas”, Liberty ha integrado su estrategia ESG a la operación diaria y guía cada acción, desde sus planes de conectividad en zonas rurales e indígenas, hasta proyectos de educación digital y apoyo en situaciones de emergencia. “Esto se refleja en cómo diseñamos, desplegamos y evolucionamos nuestros servicios, priorizando la inclusión digital, la resiliencia de la infraestructura y el desarrollo de las comunidades”, explica Wendy Madriz, gerente de Comunicaciones.
Ese compromiso se traduce en resultados concretos. De acuerdo con su informe ESG 2024, la compañía ya opera con 100% de electricidad proveniente de fuentes renovables y ha logrado reducir en 15% su huella de carbono. Además, mantiene metas claras para continuar avanzando, entre ellas disminuir en 30% sus emisiones directas para 2027.
Desde el liderazgo, este compromiso se traduce en una gestión coherente, basada en el ejemplo, la toma de decisiones responsable y la rendición de cuentas. “Liderar implica asegurar coherencia entre propósito y ejecución, promoviendo una cultura de rendición de cuentas, decisiones responsables y resultados medibles”, asegura la directiva.
INICIATIVAS DE IMPACTO
El principal motor de impacto de Liberty es la conectividad. Cada solución que ofrece -desde internet de banda ancha hasta servicios móviles y empresariales- habilitan el desarrollo económico y tecnológico del país, el acceso a la educación y una mayor inclusión social.
Este impacto no solo se refleja en la expansión de cobertura en comunidades vulnerables, sino también en una hoja de ruta clara hacia el 2030, la cual está estructurada en cuatro pilares estratégicos: Ambiente, Acceso, Aprendizaje y Alivio en situaciones de crisis. A través de estos ejes, la compañía impulsa iniciativas concretas como la reducción de emisiones, la promoción de la economía circular, la ampliación de conectividad en zonas desatendidas y programas de educación digital.
Los resultados son tangibles: en 2024 Liberty donó 186 computadoras y 21 servicios de conectividad a centros educativos y organizaciones sociales, además, desarrolló programas de voluntariado que superaron las 700 horas de servicio, y amplió el acceso a conectividad en poblaciones que antes estaban excluidas del entorno digital.
La medición de estos resultados forma parte central de la estrategia de sostenibilidad. La compañía utiliza indicadores ESG alineados con estándares internacionales para evaluar variables como reducción de CO₂, alcance de conectividad, inversión social y diversidad e inclusión. “Reportamos estos avances con total transparencia, asegurando una gestión responsable que no solo mide resultados, sino que también fortalece la confianza de nuestros grupos de interés y contribuye a la construcción de comunidades más resilientes y sostenibles”, destaca Madriz.
SOSTENIBILIDAD EN TODA LA CADENA DE VALOR
El compromiso ambiental y social de Liberty también se extiende a su cadena de suministro. La compañía trabaja bajo un modelo de corresponsabilidad con proveedores y aliados estratégicos, asegurando estándares éticos y regulatorios alineados con su Código de Conducta y políticas de cumplimiento. En este esfuerzo, el área de Cumplimiento y Ética de Liberty Latin America supervisa un programa que asegura la adhesión a los más altos estándares éticos y legales, fomentando un ambiente de respeto entre colegas, clientes y socios comerciales. “Nos dedicamos a llevar a cabo nuestro negocio con honestidad, integridad e inclusión, liderando con el ejemplo, por lo que trabajamos exclusivamente con socios que cumplen con estándares éticos, regulatorios y de sostenibilidad”, destaca Madriz.
De igual manera, la empresa ha incorporado objetivos ambientales específicos para sus operaciones y cadena de valor, incluyendo la meta de reducir en 40% las emisiones de Alcance 3 para 2027, trabajando de manera activa con sus socios para lograr operaciones más limpias y eficientes. Para ello, se impulsan prácticas como eficiencia energética, renovación de flotas hacia tecnologías más limpias, uso de energías renovables y modelos de economía circular.
La visión de Liberty también integra tecnología y talento como pilares complementarios, para construir una organización más ágil, sostenible e inclusiva, siempre bajo un enfoque centrado en las personas. En este sentido, la compañía invierte de forma continua en el desarrollo de capacidades, por lo que “más del 25% de nuestros colaboradores recibió capacitación en 2024, fortaleciendo habilidades digitales y preparándolos para los retos del futuro”.
Al mismo tiempo, promueve una cultura de diversidad, equidad e inclusión. Como resultado, actualmente, el 31% de los puestos directivos están ocupados por mujeres. Esto refleja avances concretos en liderazgo inclusivo y programas como Mujeres Liberty, enfocado en el crecimiento y empoderamiento femenino. “El rol del liderazgo es asegurar que la transformación tecnológica avance en equilibrio con el desarrollo humano, garantizando oportunidades equitativas, bienestar integral y un impacto positivo sostenible tanto en la organización como en la sociedad”, concluye la gerente de Comunicaciones.