POR EFE
La Conferencia Episcopal de Honduras (CEH) expresó este jueves su "más absoluto repudio" ante el asesinato de al menos 24 personas, entre ellas cinco policías, en dos matanzas, y advirtió de que la sociedad no puede aceptar "justificaciones superficiales" ante la gravedad de los hechos.
Los obispos manifestaron en un comunicado su "profunda tristeza e indignación" por la muerte de 19 trabajadores por hombres armados, vestidos con uniformes policiales, en una finca de palma africana en el departamento de Colón, en el Caribe de Honduras.
"Aunque esperamos que los detalles de este crimen se vayan clarificando con el paso de las horas, sabemos que las víctimas eran trabajadores de la finca y que se dirigían a realizar sus labores diarias", señalaron.
La matanza ocurrió de madrugada en la aldea Rigores, en el municipio de Trujillo (Colón), cuando las víctimas se preparaban para trabajar en una plantación de palma africana y fueron emboscadas por el grupo armado.
La CEH lamentó el "recrudecimiento de la violencia" en el país tras confirmarse también el asesinato de cinco agentes de la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (Dipampco).
Los policías fueron secuestrados y asesinados en el sector de Corinto, fronterizo con Guatemala, durante un operativo para capturar al líder de una red de narcotráfico que se realizó "sin seguir los protocolos institucionales de legalidad, seguridad y acompañamiento judicial", según la Secretaría de Seguridad.
El caso provocó la "inmediata suspensión" de la cúpula de la Dipampco —director, subdirector y jefe de operaciones—, quienes están bajo investigación para deducir responsabilidades por la "inobservancia de los procedimientos institucionales".
Ante estos acontecimientos, la Conferencia Episcopal enfatizó que el país no puede tolerar "justificaciones superficiales ante hechos tan horrendos, los cuales han ensangrentado y enlutado a tantas familias inocentes".
Los obispos concluyeron su mensaje con condolencias a las familias afectadas y un llamamiento a la sociedad para "trabajar incansablemente" por la justicia y la paz en la nación centroamericana.