Por: Agencias
Rubén Rocha Moya, de 76 años, que pertenece al partido de la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, fue señalado a finales de abril por la justicia estadounidense de tener vínculos con el cártel de Sinaloa, tras lo cual el gobernador pidió licencia.
La Fiscalía General de la República (FGR) llamó a declarar al exgobernador y a otros nueve funcionarios de Sinaloa a quienes Estados Unidos acusó de narcotráfico junto con Rocha Moya. Por esta misma causa ya se entregaron voluntariamente a la justicia estadounidenses el exsecretario de Seguridad Pública de ese estado mexicano, Gerardo Mérida Sánchez , y el exsecretario de Administración y Finanzas, Enrique Alfonso Díaz Vega.
La Fiscalía dijo en un comunicado que busca avanzar "con seriedad y exhaustividad" en la indagatoria sobre Rocha Moya. Sin embargo, la entidad no detalló fechas de comparecencia, calidad procesal de Rocha Moya y los otros citados ni si las entrevistas derivarán en nuevas diligencias.
Sheinbaum ha insistido en que Estados Unidos presente pruebas contra Rocha Moya. También ha dicho que su gobierno no protegerá a ningún político que tenga vínculos con el crimen organizado. "Si hay pruebas, que la Fiscalía actúe", dijo la mandataria.
Rocha Moya reapareció en redes sociales para informar públicamente que recibió un citatorio para comparecer ante la Fiscalía.
El exgobernador dijo que comparecerá "con la frente en alto". "Hoy, en horas de la mañana, recibí citatorio para comparecer ante la Fiscalía General de la República", escribió en sus redes sociales.
"Le digo a las y los sinaloenses, a las y los integrantes de nuestro movimiento de transformación, a nuestra líder y Jefa del Estado mexicano: soy un hombre probo y que no tiene nada que temer. Mi biografía testimonia lo que soy", agregó el morenista.
Y concluyó: "Atenderé el requerimiento que me ha sido formulado por la FGR con la frente en alto y con la certeza de que la verdad habrá de prevalecer", expresó el gobernador con licencia de Sinaloa.
El Departamento de Justicia estadounidense sostuvo que los acusados supuestamente conspiraron con líderes del cartel de Sinaloa para importar grandes cantidades de narcóticos a Estados Unidos a cambio de apoyo político y sobornos.
La lista difundida por el Departamento de Justicia incluye, además de Rocha Moya, al senador Enrique Inzunza Cázares, al exsecretario estatal Enrique Díaz Vega, a Dámaso Castro Zaavedra, Marco Antonio Almanza Avilés, Alberto Jorge Contreras Núñez, Gerardo Mérida Sánchez, José Antonio Dionisio Hipólito, Juan de Dios Gámez Mendívil y Juan Valenzuela Millán.
El cártel de Sinaloa es uno de los seis grupos mexicanos de narcotráfico designados por Washington como organizaciones terroristas.
Según la Fiscalía, también llamó a declarar a la gobernadora del norteño estado de Chihuahua, Maru Campos, por la muerte de dos agentes estadounidenses en su estado durante abril en un accidente carretero. Agentes, presuntamente de la CIA, que habían logrado desmantelar un laboratorio de fentanilo en ese estado.
Los dos casos han tensado las relaciones entre México y la administración del presidente estadounidense, Donald Trump, en medio de las negociaciones para la revisión del vital acuerdo comercial T-MEC, del que además forma parte Canadá.