Por: Revistaeyn.com
De mirada sincera, sonrisa contagiosa y determinación que impulsa. El éxito y la trayectoria de la hondureña Reina Irene Mejía no solo son dignos de admiración, sino que traspasan fronteras y han revolucionado al sector financiero centroamericano.
Ella es una de nuestras Mujeres Desafiantes de la Década. Hoy ocupa el puesto de Head of Central America and Caribbean de Citi Private Bank, y en el pasado destacó también como vicepresidenta ejecutiva y presidenta interina del Banco Interamericano de Desarrollo y diversos liderazgos en Citibank Honduras.
“Considero que hemos avanzado mucho en Centroamérica, la apertura para las mujeres en sectores tradicionalmente masculinos y especialmente en puestos de mando y decisión fue posible gracias -entre otras cosas- a que muchas pioneras de mostraron que generamos valor agregado y que el liderazgo femenino aporta con excelencia”.
Mejía se forjó camino, rompiendo barreras en un sector que era predominantemente masculino, y aunque resultó duro e implicó sacrificios, esto no le impidió formar una familia, que construyó al lado de su esposo y sus tres hijos.
Sabía que podía hacer todo, aunque no al mismo tiempo y así fue estableciendo sus prioridades, de manera clara y honesta consigo misma. Su profesión ha estado marcada por momentos que hicieron la diferencia, con grandes aciertos y también errores, de los cuales supo aprender, reconocer los puntos en que se desvió, pidió ayuda y rectificó.
“Recuerdo temprano en mi carrera que cometí un error grande, desde ese momento mi atención a los detalles se volvió crucial, aprendí a ver la raíz del por qué para enmendar, aprender y evitar repetir”.
Sus valores no son negociables, su trayectoria ha sido dirigida por la honestidad, responsabilidad, el trabajo duro, la integridad, transparencia, excelencia, agradecimiento y los principios espirituales.
Aunque la resiliencia es un término acuñado recientemente, la aprendió hace años y está convencida de que las mujeres nunca deben conformarse, porque están equipadas.
“Cuando me ha tocado estar en una mesa tomando decisiones difíciles y sé que habrá resistencia, antes de la reunión me preparo e indago las posibles preocupaciones o negativas acerca de la propuesta para poder firmemente respaldarla", explica.
En su narrativa es muy enfática e inspiradora: "¡Las criticas nos dan la oportunidad de profundizar más!", afirma. Y promueve: "Preparémonos, y ¡no nos demos por vencidos!, porque, aunque sepamos que algo va a ser difícil, si lo creemos con convicción hay una forma correcta de hacerlo posible".
Mejía asegura que a lo largo de su vida enfrentó grandes desafíos personales. "Yo luché contra el cáncer y aprendí que esto no se termina hasta que realmente termina, siempre tenemos dos opciones que seguir, ¡decidamos no por la más fácil! si te lo propones, puedes lograrlo”.
Cree firmemente en las mentorías, en ayudar y guiar a otras mujeres que están iniciando en su camino profesional, porque transmitir el conocimiento puede maximizar los talentos .
“No deben esperar a estar 100% listas, cuando se presente una oportunidad deben tomarla. Es importante saber lo que se quiere en la vida, tener claros los sacrificios que están dispuestas a hacer, tienes que estar dispuesta a responder con firmeza, autenticidad y con el principio de nunca comprometer tus valores. Esta ha sido mi receta del éxito”, reseña.