Por revistaeyn.com
Las filtraciones en la nube son hoy la principal preocupación de ciberseguridad para casi la mitad de las pequeñas y medianas empresas en América Latina. Así lo revela un estudio de Kaspersky, que pone en evidencia cómo la adopción acelerada de servicios digitales ha ampliado la exposición a amenazas capaces de comprometer información crítica y afectar la operación de estos negocios.
“Hoy, en un mundo donde las amenazas evolucionan a cada minuto, las PyMES requieren soluciones automatizadas y sistemas inteligentes capaces de analizar grandes volúmenes de datos en tiempo real, identificar comportamientos sospechosos y responder de forma inmediata, solo así pueden tener una defensa efectiva y fortalecer su seguridad en cada etapa del crecimiento del negocio”, comenta Leandro Cuozzo, analista de seguridad para Kaspersky en América Latina.
El estudio informa que 48 % de las PyMEs latinoamericanas ve en las brechas de seguridad en la nube su mayor riesgo en ciberseguridad, mientras que 45 % consideran que la principal amenaza en la materia son los ataques basados en Inteligencia Artificial y otro 39 % cree que los ataques de phishing son uno de los focos de exposición que más afectan a este sector.
Top 3 de las amenazas que más afectan a las PyMEs de la región:
Las brechas de seguridad en la nube: éstas ocurren cuando la información almacenada en servicios digitales queda expuesta como consecuencia de configuraciones incorrectas, accesos no autorizados o fallas en la protección de los sistemas, lo que puede derivar en la filtración de datos sensibles y afectar directamente la operación de las PyMEs.
Ataques basados en Inteligencia Artificial: Los ataques basados en inteligencia artificial utilizan herramientas avanzadas para crear engaños cada vez más sofisticados —como correos o mensajes altamente personalizados— que dificultan su detección, aumentando la probabilidad de fraude en organizaciones con recursos limitados.
Phishing: este sigue siendo uno de los métodos más comunes para afectar a las PyMEs y consiste en suplantar la identidad de instituciones o personas confiables para inducir a los usuarios a compartir información confidencial o dar acceso a sus cuentas, lo que puede traducirse en pérdidas económicas y daños reputacionales.