Por E&N Brand Lab para BAC Costa Rica
Teniendo a las personas como el centro de sus operaciones, BAC Costa Rica tiene su propósito claro: generar prosperidad en las comunidades en las que sirve. Este objetivo se entrelaza estrechamente con su estrategia de Triple Valor, que impacta en las dimensiones económica, social y ambiental. En este sentido, la institución cree firmemente que la transformación sostenible comienza por su gente, por lo que cada decisión gira en torno a sus colaboradores, entendiendo que su bienestar, crecimiento y conexión con el propósito organizacional son esenciales para seguir avanzando como una organización líder.
Laura Moreno, vicepresidenta de Relaciones Corporativas, destaca que BAC impulsa una estrategia de gestión humana que promueve vínculos significativos, entornos de confianza y oportunidades reales de desarrollo; enfoque que se traduce en programas de formación, reconocimiento, evaluación del desempeño y acciones que promueven el equilibrio entre la vida laboral y personal.
El punto de partida de esta estrategia fue reconocer una realidad: según datos de la Encuesta Nacional de Hogares 2024, el 11,3 % de los hogares en Costa Rica enfrenta pobreza multidimensional, reflejada en carencias simultáneas en educación, salud, vivienda, empleo y protección social.
Ante esto, BAC adoptó el Índice de Pobreza Multidimensional Empresarial (IPMe), herramienta que permite identificar las brechas que afectan a sus colaboradores y sus familias, lo que les llevó a comprender la pobreza más allá del ingreso, identificar las privaciones específicas que enfrentan los colaboradores y sus familias, y diseñar intervenciones más pertinentes, focalizadas y efectivas.
A partir de estos hallazgos nació el programa Posibilidades BAC, un plan de acción integral que aborda dimensiones clave: salud, educación, vivienda, empleabilidad y educación financiera. “Esto no solo impacta a colaboradores, sino también a sus núcleos familiares, mediante asesorías personalizadas, acceso a oportunidades educativas y acompañamiento en procesos de desarrollo”, indica Moreno.
En 2024, el programa generó 1.061 soluciones de desarrollo y bienestar integral, y se cerraron 50 carencias sociales identificadas. Además, en alianza con organizaciones externas se logró el acompañamiento familiar de 28 personas (a través de Horizonte Positivo), graduar a 14 personas en educación abierta (con el apoyo de Coopemente) y capacitar a 53 personas en empleabilidad (en conjunto con la Municipalidad de Santa Ana).
Este enfoque ha transformado la cultura organizacional de BAC. Un estudio de la firma Gallup arrojó que las organizaciones con alto nivel de compromiso de sus colaboradores muestran un 23 % más de productividad y un 68 % más de bienestar, algo que el banco ha comprobado en la práctica con Mujeres BAC, el programa de diversidad e inclusión y la Red de Cuido BACuida, creada para atender la brecha del cuido infantil no remunerado.
La red se gestiona mediante un proceso técnico y estandarizado que inicia con el perfilamiento socioeconómico de cada colaborador en Posibilidades BAC, y continúa con la asignación de una solución de cuido, según criterios previamente definidos. “Funciona bajo un modelo de copago solidario entre la persona colaboradora, la asociación solidarista y el área de Sostenibilidad”, explica Moreno. Entre 20018 y 2025 se ha beneficiado a 125 personas colaboradoras, de las cuales el 91 % han sido mujeres.
IMPACTO
En BAC la sostenibilidad se gestiona como un recurso para abrir posibilidades desde diferentes campos de acción. No la ve como un nicho, sino que la usa para Reimaginar la banca, movilizando capital hacia donde Costa Rica necesita crecer atendiendo estas estrategias clave:
► Menor huella ambiental.
► Mayor resiliencia.
► Más equidad y posibilidades para las personas.