Por E&N Brand Lab para Cargill
Cargill ha consolidado un portafolio de marcas que forman parte de la cultura alimentaria regional. Nombres como Tip-Top, Pipasa, Norteño, Delicia y Perry han trascendido el plano comercial para convertirse en referentes, guiados por el propósito de nutrir al mundo de manera segura, responsable y sostenible.
Para la compañía, contar con varias marcas posicionadas en el Top of Mind (TOM) de los compradores en Centroamérica representa la construcción de una relación de confianza forjada durante décadas con millones de familias.
Cargill cuenta con más de 160 años de trayectoria global y más de cinco décadas de presencia en el istmo, tiempo en el que ha creado un lazo de cercanía a través de su oferta. “Figurar en el Top of Mind (TOM) es un indicador directo de confianza y preferencia sostenida”, valora Verónica Castro, Vicepresidenta y Directora Ejecutiva en Centroamérica de Cargill Food Latinoamérica, quien añade que este posicionamiento tiene un valor de negocio claro.
Contar con diferentes referentes en el TOM, considera, es un reconocimiento que valida la consistencia de una visión basada en calidad, disponibilidad e innovación. “Cuando marcas como Tip-Top alcanzan la categoría Grand TOM, o Pipasa, Norteño y sus embutidos se posicionan como Super TOM o Advanced TOM, se confirma que Cargill está presente en la decisión cotidiana de millones de familias centroamericanas. Se refuerza nuestro liderazgo en proteínas y nos impulsa a mantener altos estándares de seguridad alimentaria, sostenibilidad y cercanía con el consumidor”, agrega.
ENFOQUE CLIENTE-CÉNTRICO
A lo largo de los años, la multinacional ha construido un portafolio de marcas sólidas, queridas y nostálgicas que no solo tienen una trayectoria reconocida y están posicionadas en la mente de la audiencia, sino que también propician vínculos emocionales profundos y experiencias que complementan la vida diaria de sus consumidores, y que van más allá de un producto.
A partir de mensajes consistentes y claros, la compañía afianza la recordación de sus etiquetas. Para lograrlo, tiene una estrategia omnicanal que garantiza la presencia de su catálogo en diferentes formatos: supermercados, tiendas, mercados municipales, restaurantes y hoteles.
Consciente de que las nuevas generaciones valoran la autenticidad, el propósito y la transparencia, Cargill ha reforzado su comunicación digital con mensajes claros sobre trazabilidad, sostenibilidad e impacto social. Este enfoque se refleja en campañas que destacan atributos como el bienestar animal y los empaques ambientalmente responsables.
Ejemplo de esto es la campaña “¡Trazabilidad de la frescura!”, que se convirtió en una de las más representativas de 2025. Implementada por Tip-Top y Norteño —en Nicaragua y Honduras respectivamente— a través de un código QR en el empaque, los consumidores pueden conocer el recorrido y procedencia del alimento hasta su mesa.
“Así fortalecemos la transparencia, la confianza y el vínculo directo con el consumidor, alineándose con nuestra prioridad de garantizar seguridad alimentaria y prácticas responsables en toda la cadena”, manifiesta Castro.
INNOVACIÓN QUE GENERA VALOR AGREGADO
Cargill ha logrado que los centroamericanos asocien sus productos con sabor, tradición, versatilidad, disponibilidad y seguridad, atributos construidos consistentemente a lo largo del tiempo que fortalecen la lealtad hacia la empresa.
La integración bajo Cargill Food Latinoamérica le ha permitido operar con mayor eficiencia y ofrecer un abanico más extenso en alimentos esenciales como proteínas, aceites, harinas, cacao, edulcorantes, almidones y derivados del tomate.
En ese proceso, la organización ha asumido la innovación no como un área aislada, sino como parte de su cultura. Guiados por la escucha activa para adoptar las recientes tendencias de consumo, en el último año, ha implementado más de 50 novedades de producto en la región, robusteciendo su portafolio con formatos más funcionales.
Esta línea de acción también requiere una importante inversión en tecnología y en el robustecimiento de la cadena productiva para garantizar disponibilidad y resiliencia ante contextos globales desafiantes.
“También hemos integrado sostenibilidad desde el diseño del producto, respondiendo a un consumidor más informado y consciente”, refiere Castro.
La compañía continúa desarrollando propuestas alineadas con nuevos hábitos, reforzando el rastreo de procesos y mejorando empaques; también ha avanzado en materia de transformación digital, incorporando herramientas de inteligencia artificial y análisis predictivo para optimizar procesos y anticipar tendencias.
COMPROMISO CON LA CALIDAD
La proteína avícola es una fuente esencial de nutrición accesible, por lo que la compañía enfoca su gestión en garantizar calidad e inocuidad, incorporando bienestar animal, trazabilidad y prácticas que reducen el impacto ambiental.
TENDENCIAS DE CONSUMO
Según el informe TrendTracker 2025 de Cargill, el futuro de la alimentación estará determinado por cambios en las mentalidades de los consumidores. Esto implica cambios en el perfil del consumo, como: nuevas preocupaciones por cuidar la salud, curiosidad por el origen de los ingredientes y la composición química del producto. También, la demanda de productos prácticos y nutritivos.
+160 años de trayectoria global tiene Cargill.
+50 innovaciones de producto ha implementado Cargill en el último año.
+668 mil personas se han beneficiado en el último año a través de las iniciativas sociales de la compañía.
30 % de reducción en sus emisiones de gases de efecto invernadero es la meta de Cargill para el 2030.
"Con presencia en México, Guatemala, Honduras, Costa Rica, Nicaragua, Colombia, Brasil, Argentina y Ecuador, la integración bajo Cargill Food Latinoamérica fortalece nuestra capacidad de respuesta ante las dinámicas del mercado y consolida nuestra posición en el sistema alimentario regional”.
Verónica Castro,Vicepresidenta y Directora Ejecutiva en Centroamérica de Cargill Food Latinoamérica