Por E&N Brand Lab para Cargill
Para Cargill, la sostenibilidad es el principio que guía la toma de decisiones estratégicas —y la forma en que la compañía crea valor en el largo plazo—, una visión que se construye sobre más de 160 años de experiencia global y más de 55 de presencia en Centroamérica.
Verónica Castro, Vicepresidenta y Directora Ejecutiva en Centroamérica de Cargill Food Latinoamérica, explica que bajo esa visión la sostenibilidad no se concibe como una iniciativa aislada, sino como una forma integral de hacer negocios vinculada estrechamente con el propósito de “nutrir al mundo de manera segura, responsable y sostenible”.
“Cargill reconoce que alimentar a una población mundial en crecimiento implica asumir un rol activo frente a desafíos complejos como el cambio climático, la presión sobre los recursos naturales y la necesidad de producir más alimentos con menos tierra y agua”, explica Castro, quien respalda la idea de que la agricultura es una parte esencial de la solución.
La filosofía de trabajo de la empresa se basa en una comprensión profunda de las realidades locales y en un compromiso constante con las comunidades donde opera, mientras que su experiencia regional le permite consolidar una forma de hacer negocios que equilibra crecimiento, eficiencia operativa y responsabilidad.
Cargill integra la sostenibilidad de manera transversal a su modelo de negocio y se refleja en la forma en que la compañía define prioridades, invierte y toma decisiones. Este enfoque se traduce en un trabajo colaborativo y constante con productores, clientes, comunidades y gobiernos locales para fortalecer cadenas de suministro que no solo aseguren la continuidad del abastecimiento, sino que también incorporen prácticas más sostenibles a lo largo de cada etapa del proceso, desde la producción en la granja, pasando por la logística y la transformación, hasta la llegada de los alimentos a los hogares.
La compañía impulsa mejoras continúas orientadas a reducir riesgos, optimizar recursos y elevar estándares de calidad e inocuidad.
ACCIONES
La operación de Cargill en Centroamérica prioriza las buenas prácticas orientadas a reducir la generación de residuos, optimizar el manejo de subproductos y minimizar potenciales impactos ambientales. Estas acciones se sustentan en la estandarización de procesos, el fortalecimiento de capacidades técnicas de los equipos y el uso de tecnología que permite monitorear y mejorar el desempeño ambiental de forma constante.
Un componente clave es el impulso de modelos de bioeconomía circular, que permiten transformar subproductos agrícolas y alimentarios en nuevos insumos de valor, reduciendo los riesgos de contaminación asociados a su disposición final. Es decir, a través de plantas de rendering, los residuos del proceso de pollo son aprovechados para la producción de materias primas proteicas destinadas a la nutrición animal, un modelo que contribuye a cerrar ciclos productivos, disminuir desperdicios y fortalecer cadenas de valor más sostenibles.
De manera complementaria, avanza en la incorporación de energías renovables y soluciones de eficiencia energética, como la instalación de parques solares y el uso de biodigestores.
UN MODELO DE GESTIÓN INTEGRADO
Castro destaca que la integración de esta visión al modelo de negocio implica inversiones sostenidas en innovación, sostenibilidad y tecnología.
En ese sentido, la compañía también trabaja en la mejora permanente de sus procesos operativos, los que incluyen la incorporación de soluciones digitales y analíticas avanzadas, mientras impulsa el desarrollo de nuevas capacidades que permiten producir y mover alimentos de manera más eficiente, con menor impacto ambiental y mayor trazabilidad.
Estas decisiones responden tanto a las expectativas de los consumidores como a la necesidad de enfrentar los retos climáticos y operativos de la agricultura moderna.
Castro destacó que el compromiso con la seguridad alimentaria es integral, entendiendo que ningún actor puede enfrentar estos desafíos de forma aislada. Por ello, la compañía se enfoca en fortalecer alianzas a lo largo dela cadena de valor y trabaja de la mano con socios estratégicos para escalar soluciones que permitan garantizar que los alimentos lleguen de manera segura y confiable alas personas, incluso en contextos de alta volatilidad o disrupción.
FOMENTO DE LAS 3 R
Cargill trabaja con principios alineados con las políticas de reducción, reutilización y reciclaje (3R), priorizando la eficiencia en el uso de energía, agua y materias primas, así como la optimización de procesos productivos para minimizar residuos y emisiones.
COMPROMISO CON LA TRAZABILIDAD
En un contexto donde los consumidores demandan cada vez más información sobre el origen de los alimentos, las prácticas productivas y el impacto socioambiental de las empresas, Cargill ejecuta iniciativas concretas que permiten hacer visible su compromiso.
Verónica Casto explica que uno de los ejemplos es la trazabilidad, una práctica históricamente integrada en sus operaciones y que permite conocer el origen y recorrido de los productos a lo largo de toda la cadena de valor.
“En los últimos años, este enfoque ha evolucionado para acercarse de manera más directa al consumidor final. La campaña ‘Trazabilidad de la frescura’, implementada en marcas como Tip-Top en Nicaragua y Norteño en Honduras, permite a los consumidores escanear un código QR y conocer el recorrido del pollo desde la granja hasta el punto de venta, fortaleciendo la transparencia y la confianza”, destaca.
En paralelo, Cargill comunica su compromiso con la sostenibilidad a través de reportes, contenidos institucionales y narrativas que ponen en el centro a las personas y a las comunidades. Destacan iniciativas como Convivencia y el informe regional de Responsabilidad Social Empresarial, que permiten compartir de forma clara y accesible los avances, aprendizajes y resultados de los programas sociales, ambientales y económicos que la compañía impulsa en Centroamérica.
EFICIENCIA ENERGÉTICA Y REDUCCIÓN DE EMISIONES
En Centroamérica, Cargill avanza en la integración de soluciones de eficiencia energética en sus operaciones, con el objetivo de reducir su huella ambiental y fortalecer la resiliencia de sus plantas productivas.
A través de la incorporación de tecnologías como la generación de energía solar, la compañía optimiza el uso de recursos, disminuye emisiones asociadas a sus procesos y refuerza un modelo operativo más eficiente y responsable, alineado con su propósito de nutrir al mundo de manera segura, responsable y sostenible.
"LA CONFIANZA ES UN PILAR FUNDAMENTAL EN LA FORMA EN QUE CARGILL SE RELACIONA CON SUS GRUPOS DE INTERÉS Y SE CONSTRUYE A PARTIR DE LA COHERENCIA ENTRE LO QUE LA COMPAÑÍA DICE Y LO QUE HACE, LA TRANSPARENCIA EN SUS OPERACIONES Y UN DIÁLOGO ABIERTO Y CONSTANTE CON COLABORADORES, CLIENTES, CONSUMIDORES, COMUNIDADES Y ALIADOS ESTRATÉGICOS”.
Verónica Castro, Vicepresidenta y Directora Ejecutiva en Centroamérica de Cargill Food Latinoamérica.