Por revistaeyn.com
Es común que de miedo ver el pizarrón lleno de números, entonces, cómo superar el llamado "miedo a las matemáticas".
De acuerdo con los resultados de la última prueba PISA (Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes), México enfrenta un panorama crítico: el 66% de los estudiantes no alcanzó el nivel mínimo de competencia en matemáticas, situándose muy por debajo del promedio de la OCDE.
El desinterés y la ansiedad matemática en México no surgen en el vacío. Especialistas como Dan Moses, inventor de la Regla Angular DML (nueva herramienta geométrica que sustituye al juego de geometría completo, midiendo y trazando ángulos de una manera práctica y sencilla), coinciden en que existen tres factores fundamentales que alimentan esta problemática:
La enseñanza mecánica: Históricamente, el sistema educativo mexicano ha privilegiado la memorización de fórmulas sobre la comprensión lógica.
“Los alumnos aprenden el ‘cómo’, pero rara vez el ‘por qué’, lo que genera una desconexión total con la utilidad real de la materia”, menciona.
La formación docente: De acuerdo con el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), muchos profesores de educación básica no cuentan con la especialización necesaria en didáctica de las matemáticas, transmitiendo, a veces de forma inconsciente, sus propias inseguridades respecto a la materia.
El estigma cultural: En el entorno familiar y social, es común escuchar frases como "yo tampoco era bueno para los números". Esta normalización del fracaso crea una predisposición negativa en el alumno antes de intentar resolver el primer problema.
A partir de ello, Moses brinda 10 consejos para transformar el miedo en habilidad:
1. Vincular con la vida cotidiana: Mostrar que las matemáticas están en la cocina, en los deportes y en los videojuegos ayuda a derribar la idea de que son abstractas e inútiles.
2. Fomentar el error como aprendizaje: Es vital eliminar el castigo ante la equivocación. El error es una pista sobre cómo funciona el pensamiento lógico.
3. Uso de herramientas manipulativas: Antes de pasar al papel, el uso de objetos físicos (como la Regla Angular DML) ayuda a visualizar conceptos complejos.
4. Gamificación: Implementar aplicaciones y juegos digitales que conviertan el desafío matemático en una experiencia lúdica y competitiva de forma sana.
5. Lectura comprensiva: Muchos problemas matemáticos no se resuelven por falta de comprensión lectora. Enseñar a "leer" el enunciado es el primer paso.
6. Capacitación docente continua: Los profesores necesitan actualización constante en metodologías activas que prioricen el razonamiento sobre la repetición.
7. Mentalidad de crecimiento: Promover la idea de que la inteligencia matemática no es un don innato, sino un músculo que se desarrolla con la práctica.
8. Sesiones breves pero constantes: Es más efectivo dedicar 15 minutos diarios a la resolución de retos que tres horas intensas antes de un examen.
9. Relacionar con el arte y la música: Explicar las matemáticas a través de las notas musicales o las proporciones artísticas puede atraer a alumnos con intereses creativos.
10. Apoyo emocional: Identificar y tratar la "ansiedad matemática" para que el bloqueo emocional no impida el proceso cognitivo.