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Bolsonaro desconoce victoria de Lula y mercados anticipan jornada de pérdidas

El presidente ganó su cuarto mandato, pero enfrenta una impugnación anunciada por Flávio Bolsonaro, desconfianza financiera y un Congreso más conservador. El avance de la derecha en los gobiernos estatales añade dificultades para ejecutar su agenda.

2026-10-26

Por: Revistaeyn.com - Agencias

Luiz Inácio Lula da Silva ganó las elecciones presidenciales de Brasil, pero la disputa política continúa. Flávio Bolsonaro anunció que pedirá anular los comicios, mientras los inversionistas revisan sus apuestas ante un resultado que contradijo sus expectativas.

Para el mandatario reelecto, la victoria abre una etapa de negociaciones difíciles con un Congreso fortalecido hacia la derecha y adversarios al frente de estados decisivos.

Lula obtuvo el 51,79% de los votos frente al 48,21% de Flávio Bolsonaro, con el escrutinio completo, según los resultados oficiales recogidos por EFE.

Revirtió así la desventaja de la primera vuelta y consiguió un cuarto mandato presidencial, el segundo consecutivo. La diferencia superó los cuatro millones de sufragios.

La cuestión inmediata es cómo se procesará esa derrota. A continuación vendrá una prueba más prolongada: cuánto margen tendrá Lula para cumplir sus promesas sociales, atender las preocupaciones fiscales y construir acuerdos con fuerzas que salieron fortalecidas de las mismas elecciones.

Bolsonaro anuncia que pedirá anular las elecciones

El candidato del Partido Liberal cuestionó la decisión del magistrado del Supremo Tribunal Federal Cristiano Zanin de ampliar dos horas el horario de votación.

“Es imposible reconocer las elecciones en esas condiciones. Voy a pedir la anulación de esas elecciones”, declaró Bolsonaro.

Zanin había atendido un recurso de la campaña oficialista sobre problemas de transporte que dificultaban el acceso de votantes a los centros electorales. La controversia incluye problemas en la aplicación de la prórroga.

EFE informó que algunos colegios ya habían cerrado y contabilizado los votos cuando se conoció la decisión, por lo que hubo electores que no pudieron sufragar durante el horario adicional.

Bolsonaro sostiene que esto produjo un trato desigual y alteró las reglas durante la jornada. Esa es la acusación que anunció que llevará ante la Justicia.

Reuters aporta un elemento relevante: la propia campaña de Flávio también había solicitado una ampliación del horario, debido a las lluvias en el sur del país. Analistas consultados por la agencia consideran poco probable que prospere la anulación, dada la diferencia de votos y ese antecedente. Advierten, sin embargo, que el desconocimiento del resultado podría alimentar protestas.

Mercados reaccionan en negativo

La reacción financiera responde, en parte, a una expectativa frustrada. Los inversionistas habían apostado por una victoria de Flávio Bolsonaro y por un cambio hacia políticas de mayor contención del gasto público.

Las primeras señales aparecieron fuera de Brasil: un fondo cotizado en Tokio que sigue al índice Bovespa cayó cerca del 15%, según Reuters. Ese movimiento corresponde a un instrumento negociado en Japón y anticipa tensión sobre los activos brasileños.

Bloomberg informó que las mesas de operaciones en São Paulo se preparaban para ventas suficientemente intensas como para provocar interrupciones automáticas de la negociación. Se trata de una previsión previa a la sesión local, cuya magnitud deberá contrastarse con las cotizaciones efectivas.

El ajuste combina dudas sobre las cuentas públicas con incertidumbre política. Un real más débil puede encarecer importaciones; mayores rendimientos exigidos a la deuda elevan el costo del financiamiento. Para las empresas, una tensión persistente en ambos frentes podría dificultar decisiones de inversión.

Mandato condicionado por el Congreso y los estados

El problema de gobernabilidad tiene una base concreta. Según el análisis de Reuters, el partido de Bolsonaro y sus aliados tendrán mayorías en ambas cámaras del próximo Congreso, descripto como el más conservador desde el retorno a la democracia.

El Legislativo también ha acumulado poder sobre el gasto público. Esto complica tanto la ejecución de programas sociales como los esfuerzos para reorganizar las cuentas fiscales.

El Gobierno proyecta un crecimiento del 2,3% para 2027, mientras la deuda pública supera el 82% del PIB, de acuerdo con los datos recogidos por la agencia.

El Senado será un obstáculo particular. Lucas de Aragão, de la consultora Arko Advice, explicó a Reuters que Lula conservará espacio para negociar con partidos de centro en la Cámara de Diputados, pero deberá construir acuerdos "asunto por asunto" en el Senado.

Las dificultades podrían extenderse a nombramientos en instituciones como el banco central y el Supremo Tribunal Federal.

El mapa territorial refuerza esa presión. El Partido Liberal gobernará seis estados; Republicanos y el PP, cuatro cada uno. Mientras, el Partido de los Trabajadores tendrá cuatro gobiernos estatales.

Entre los dirigentes de derecha elegidos figuran Tarcísio de Freitas en São Paulo, Cleitinho Azevedo en Minas Gerais y Douglas Ruas en Río de Janeiro- Ese reparto permite una lectura central: la reelección de Lula convive con un fortalecimiento de la derecha en otros niveles del poder.

Los gobernadores tendrán influencia sobre la ejecución territorial de políticas y la negociación con sus bancadas, aunque su orientación partidaria no determina una oposición idéntica en cada asunto.

Lula deberá conseguir acuerdos políticos para dar credibilidad a su programa económico, mientras necesita estabilidad económica para sostener esos acuerdos. La capacidad de romper ese círculo de desconfianza será una de las primeras pruebas de su cuarto mandato.

Con información de EFE, Reuters, Bloomberg, UOL, DW y Poder360.

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