Por: Revistaeyn.com
La tensión que los inversionistas anticipaban se convirtió en ventas efectivas este lunes 26 de octubre.
La Bolsa de São Paulo activó una suspensión de operaciones después de que el Ibovespa cayera un 10% respecto del cierre anterior, en la primera sesión tras la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva.
La reacción también golpeó al real y elevó las tasas de interés negociadas en el mercado de futuros. B3, la operadora del mercado brasileño, confirmó una interrupción de 30 minutos mediante el mecanismo conocido como "circuit breaker". Su comunicado estableció una subasta de reapertura entre las 10:30 y las 10:35, hora de Brasilia. La pausa alcanzó a las acciones y otros instrumentos, incluidos fondos cotizados y opciones.
La caída refleja un cambio abrupto de expectativas: los agentes financieros se habían posicionado para un triunfo de Flávio Bolsonaro, al que asociaban con una mayor disposición a ajustar las cuentas públicas. La victoria de Lula obligó a revisar esas posiciones y las perspectivas fiscales del próximo mandato, según Reuters.
El dólar supera los 5,60 reales
La presión cambiaria apareció desde los primeros negocios. A las 9:45 de Brasilia, el dólar comercial para la venta subía un 12,25%, hasta los 5,604 reales, de acuerdo con UOL. La cotización representa un movimiento intradiario, sujeto a cambios durante la sesión.
B3 había ampliado excepcionalmente los límites de oscilación de los contratos futuros de dólar para acomodar la volatilidad. Aun así, esos instrumentos encontraron restricciones de negociación al alcanzar los nuevos parámetros, lo que también afectó la liquidez del mercado cambiario al contado.
Para las empresas, una depreciación persistente del real puede encarecer insumos importados y obligaciones denominadas en dólares. Su eventual traslado a precios también puede complicar el panorama inflacionario y reducir el margen para bajar las tasas de interés.
Los futuros profundizan las pérdidas
El ajuste fue todavía mayor en los contratos futuros del índice bursátil. A las 10:10, el contrato del Ibovespa con vencimiento en diciembre retrocedía un 16,74%, hasta los 173.260 puntos, informó Reuters.
Ante esos movimientos, B3 amplió dos veces el límite inferior de oscilación de los futuros del índice: primero del 10% al 15% y después al 20%.
Estas variaciones corresponden al mercado de derivados y deben distinguirse de la caída del índice al contado que activó la suspensión.
El "circuit breaker" busca dar tiempo para que los participantes evalúen la información y reorganicen sus órdenes. La interrupción contiene temporalmente la negociación, pero la dirección posterior de los precios depende de las nuevas órdenes de compra y venta.
Suben los intereses y el Tesoro cancela subastas
La tensión también se trasladó al financiamiento. Las tasas de interés futuras de largo plazo llegaron a subir 182 puntos básicos, equivalentes a 1,82 puntos porcentuales. El contrato para enero de 2031 alcanzó el 14,46%, según UOL
En ese contexto, el Tesoro Nacional canceló las subastas de títulos a tasa fija y vinculados a índices de precios previstas para el 27 y el 29 de octubre. Mantuvo, en cambio, la oferta de Letras Financieras del Tesoro del martes.
La apertura deja una primera señal sobre el desafío económico del presidente reelecto: la incertidumbre fiscal ya se expresa en precios, liquidez y costos de financiamiento. Los próximos anuncios del Gobierno y su capacidad para construir acuerdos presupuestarios serán relevantes para determinar cuánto dura este ajuste.
Con información de EFE, Reuters, B3, UOL y CNN Brasil.