Por: EFE
El médico Rafael Aguirre, candidato a la Presidencia de El Salvador por el partido opositor Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN, izquierda), sostiene que las elecciones generales de febrero de 2027 serán observadas por "todo el mundo" y confía en que el proceso se desarrolle respetando las leyes electorales, aunque la balanza está inclinada al presidente salvadoreño, Nayib Bukele.
"(Las de 2027) son elecciones constitucionales, son elecciones legales (...) a raíz de toda la problemática democrática en el país esto ha permitido que los ojos del todo el mundo estén puestos sobre el país, por lo que sabemos que estas elecciones van a ser importantes y van a ser observadas por todo el mundo", dijo en una entrevista a EFE.
Aguirre, especializado en medicina interna y líder sindical, es uno de los dos candidatos de la oposición que se enfrentarán a Bukele en los comicios del próximo año, en los que el mandatario salvadoreño busca reelegirse para un tercer período luego que su partido, Nuevas Ideas (NI).
Su participación bajo la bandera del FMLN, exguerrilla que se convirtió en partido tras el final de la guerra civil (1980-1992), obedece a la "necesidad de acabar con las injusticias que actualmente se están cometiendo", según aseguró.
Una candidatura desde el movimiento social
Aguirre explicó que su candidatura viene impulsada desde organizaciones del movimiento social y ciudadano, que se ha venido debilitando en los últimos años, y que el FMLN es "el vehículo" que necesita para estar dentro de la contienda electoral.
"Obviamente tenemos que ocupar la bandera de un partido político, así lo demanda la Constitución (...) desde el movimiento social necesitamos a un ente político que ya sepa manejarse en el territorio para poder tener una mejor presencia y poder hacer una estrategia comunicacional en el territorio", apuntó.
El FMLN gobernó entre 2009 y 2019 de la mano del ya fallecido periodista Mauricio Funes (2009-2014) y del excomandante guerrillero Salvador Sánchez Cerén (2014-2019), ambos recibieron la nacionalidad nicaragüense y enfrentaron procesos judiciales por diversos casos de corrupción.
Desde 2019 el FMLN dejó de estar entre las primeras fuerzas políticas de El Salvador, cuando Bukele ganó la Presidencia y rompió con tres décadas de gobiernos del partido de izquierda y de la derechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena, derecha).
Oportunidad de presentar una oportunidad
Aguirre es consciente de la alta popularidad que mantiene el presidente Bukele, pero a su criterio las elecciones de 2027 "no es un concurso de popularidad, es más bien la oportunidad de presentarle a la comunidad una alternativa".
"En este momento se presenta una alternativa real y viable, que sí cumple con los requisitos constitucionales y legales para poder participar y eso motiva a continuar", dijo el también secretario general del Sindicato de Médicos Trabajadores del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (Simetrisss).
Apuntó que el camino electoral es "una cuesta arriba" y señaló que no se enfrenta a un partido político, sino "a toda una maquinaria propagandística de un Estado como tal", aunque considera "que hay mucho más descontento de lo que a simple vista se ve o lo que las encuestas reflejan".
De acuerdo con el médico, su decisión electoral ha generado una "alta expectativa" y busca hacer eco en aquellas personas "que actualmente están ofendidas y descontentas porque no hay diálogo en el país y por decisiones arbitrarias", como el régimen de excepción.
Para el candidato presidencial, el régimen de excepción representó "una herramienta constitucional necesaria en un momento de violencia extrema, pero tiene límites y temporalidad".
"No queremos volver a El Salvador de las pandillas, a los territorios controlados por criminales, por eso debemos garantizar seguridad sin miedo y con debido proceso", apuntó el médico que desde mayo pasado enfrenta un proceso administrativo de despido por parte del Seguro Social tras denunciar la escasez de medicamentos en los hospitales nacionales.