Por E&N Brand Lab para International Transport Logistics
En International Transport Logistics (ITL) se hicieron una pregunta incómoda desde sus inicios: “¿puede una empresa de transporte nacer sostenible, o siempre llega tarde a ese compromiso?”. La respuesta, desde el primer día, fue clara: mover carga y cuidar el planeta no eran objetivos separados, sino uno solo.
“Como líder, mi compromiso es personal y cotidiano. No se trata de aprobar un reporte de sostenibilidad una vez al año: cada ruta que planificamos, cada vehículo que incorporamos y cada alianza que construimos pasa por el filtro de qué impacto genera”, explica Jorge Serrano, VP regional de la compañía.
El 100 % del trabajo de ITL (transporte terrestre, servicios aduaneros y almacenaje) opera bajo principios de responsabilidad ambiental. “La sostenibilidad no es un sello que pegamos encima, es el estándar con el que operamos”.
Internamente se mide eficiencia de flota y consumo de combustible por kilómetro.
Operar mejor no sólo reduce costos, también reduce emisiones. Rentabilidad y responsabilidad no compiten, se refuerzan. “El crecimiento exponencial de ITL desde2019 no ocurrió a pesar de esta apuesta, sino en parte gracias a ella. En un mercado donde diferenciarse por precio o velocidad es difícil, ser el operador confiable y responsable es la ventaja que más dura”.
ITL también trabaja con una política de compensación de huella (ver recuadro). Todo ello se traduce en algo muy concreto: “Contratos que de otra manera no hubiéramos podido ganar. La sostenibilidad nos abrió mercados, no cerrado márgenes”. Cada decisión responsable ha tenido un retorno medible.
En el plano social, la inclusión es un compromiso concreto. En un sector donde solo el 24 % de la fuerza laboral global son mujeres, ITL apostó por talento femenino en los puestos que más importan: Yirleni Aguilar como gerente general, Regina Escobar en la Dirección Comercial, Elvira Durán en Tesorería y Milagro Jaimes Molina en Seguridad Industrial. “La diversidad no es una cuota, es inteligencia de negocio”, concluye Serrano.
ISKALI
La iniciativa ISKALI (más de US$70.000 invertidos para restaurar 15 hectáreas de bosque nebuloso en el Volcán de San Salvador, junto a La Constancia) es el reflejo más concreto del compromiso de ITL: compensar su huella con acción medible y verificable, no con intenciones.
Con parcelas monitoreadas, reforestación activa y datos reales de captura de carbono.
Cinco años de inversión continua y resultados verificables, “no estimaciones de escritorio”, incide Serrano.
Cada tonelada de CO₂ capturada tiene nombre, ubicación y evidencia.