Finanzas

Costa Rica mira hacia la IA y las finanzas verdes mientras crece la negociación bursátil

Grupo Financiero Mercado de Valores identifica mayor interés de sus clientes por inversiones vinculadas con tecnología y sostenibilidad. El volumen transado en la Bolsa Nacional de Valores también aumenta, aunque ese indicador no permite saber por sí solo cuánto capital se dirige a esas tendencias.

2026-09-28

Por: Revistaeyn.com

La inteligencia artificial y las finanzas sostenibles empiezan a ocupar más espacio en las conversaciones de inversión en Costa Rica.

Grupo Financiero Mercado de Valores sostiene que sus clientes buscan exposición a infraestructura tecnológica, transición energética y proyectos con criterios ambientales.

La pregunta para el mercado local es cómo convertir ese interés en alternativas de inversión diversificadas, supervisadas y acordes con el riesgo de cada portafolio.

“Observamos un interés creciente por acceder a instrumentos supervisados que permitan obtener exposición a estas fuerzas de innovación”, señaló Mauricio Moya, líder de Inversiones del grupo, en un comunicado de la entidad.

Según el ejecutivo, los inversionistas procuran construir portafolios capaces de adaptarse a cambios económicos de largo plazo, entre ellos la adopción de IA y la expansión de la infraestructura digital.

El mensaje llega en un período de mayor actividad bursátil. De acuerdo con las cifras de la Bolsa Nacional de Valores citadas por la firma, en agosto de 2026 se negociaron US$3.580 millones, un 37,4% más que en el mismo mes de 2025. Entre enero y agosto, el volumen acumulado superó los US$34.000 millones, con un crecimiento interanual de 46,9%.

Es importante distinguir qué mide ese dato. El volumen transado refleja el valor de las operaciones realizadas en distintos mercados y productos; no equivale a dinero nuevo invertido ni revela por sí mismo una migración hacia activos de IA o fondos verdes.

La propia Bolsa incluye en sus estadísticas operaciones del mercado de liquidez y ambas partes de los reportos tripartitos.

Para medir un cambio efectivo en las preferencias harían falta datos desagregados por instrumento, destino y evolución de las carteras.

De la tendencia global al portafolio local

El interés tecnológico tiene una dimensión internacional: empresas y fondos buscan financiar centros de datos, capacidad de cómputo y otras infraestructuras necesarias para desplegar IA.

Para un inversionista costarricense, la exposición a ese crecimiento puede venir de instrumentos internacionales intermediados por entidades autorizadas, pero la etiqueta “IA” reúne negocios y riesgos muy distintos. La concentración en pocas compañías, las valoraciones y la volatilidad importan tanto como las perspectivas de expansión del sector.

En sostenibilidad, el panorama abarca desde instrumentos destinados a financiar proyectos ambientales hasta fondos que integran criterios ambientales, sociales y de gobernanza en su selección de activos.

La Agencia Internacional de Energía prevé para 2026 una inversión mundial de US$3,4 billones en el sector energético, de los cuales alrededor de US$2,2 billones corresponderían a tecnologías limpias.

A su vez, a nivel mundial, los fondos sostenibles administran aproximadamente $3,2 billones en activos, según datos de la ONU Comercio y Desarrollo (UNCTAD). Esta tendencia se refleja de forma concreta en el entorno costarricense. Durante el último año, el financiamiento sostenible en el país movilizó más de ₡22.600 millones hacia proyectos con impacto ambiental y social, mientras que programas específicos enfocados en energía limpia, transporte bajo en emisiones y gestión eficiente del agua captaron más de $65 millones.

"Las finanzas sostenibles y los fondos verdes representan alternativas estratégicas para gestionar el riesgo y buscar la preservación y crecimiento del patrimonio a través del tiempo, con una visión de responsabilidad social. Al integrar inversiones vinculadas a la transición energética o a proyectos con impacto positivo, el inversionista costarricense no solo diversifica sus fuentes de rendimiento, sino que conecta su capital con sectores que impulsarán la competitividad y el desarrollo económico en las próximas décadas", añadió Moya.

El país cuenta con una Taxonomía de Finanzas Sostenibles que establece criterios para identificar actividades ambientalmente sostenibles. Su propósito es dar comparabilidad a los proyectos y reducir el riesgo de presentar como verde una inversión que no cumple con los criterios establecidos.

Para el inversionista, esa clasificación es una herramienta de análisis; no sustituye la evaluación del emisor, la liquidez, el plazo o el rendimiento esperado.

La oportunidad para Costa Rica consiste en ampliar el acceso a esos instrumentos y explicar con claridad qué financia cada uno.

El crecimiento de las operaciones bursátiles muestra un mercado activo; la profundidad de esta nueva etapa se medirá por la oferta disponible, la calidad de la información y la capacidad de los inversionistas para distinguir una tendencia prometedora de un riesgo mal valorado.

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