Finanzas

Inversionistas privados vuelven la mirada hacia LATAM: ¿dónde ven oportunidades?

El 84% de los inversionistas latinoamericanos consultados por Preqin identifica a la región como el mercado con mayores oportunidades para los próximos 12 meses. Infraestructura y crédito privado encabezan el interés, aunque el capital exige experiencia local, especialización y proyectos bien estructurados.

2026-09-04

Por: Revistaeyn.com

Los inversionistas latinoamericanos están comenzando a mirar más cerca de casa. Aunque Estados Unidos y Europa continúan concentrando buena parte de sus carteras, América Latina emerge como su mercado preferido para encontrar nuevas oportunidades en activos privados.

Una encuesta realizada por Preqin entre gestores de fondos, bancos de inversión, family offices, fondos de pensiones y otros participantes del mercado encontró que el 84% considera que las mejores oportunidades para los próximos 12 meses estarán en la propia región.

El porcentaje representa un salto frente al 67% registrado en 2025, según los resultados del estudio difundidos por Funds Society.

La medición, realizada entre marzo y abril de 2026, incluyó a 73 entidades. Se trata de una muestra acotada y refleja expectativas, no compromisos de inversión ya ejecutados. Sin embargo, revela un cambio de percepción: América Latina comienza a ser vista no solo como una fuente de riesgos, sino como un territorio donde la falta de capital puede crear oportunidades de rentabilidad.

Infraestructura encabeza las preferencias

La infraestructura es la clase de activo que genera mayor entusiasmo. Cerca del 65% de los encuestados por Preqin la identificó como la principal oportunidad regional, mientras que más de la mitad de los inversionistas institucionales consultados prevé aumentar sus compromisos en ese segmento.

La preferencia responde a necesidades estructurales que los presupuestos públicos no pueden financiar por sí solos: energía, transporte, agua, telecomunicaciones, centros de datos, logística e infraestructura social.

En muchos casos son activos vinculados con servicios esenciales, contratos de largo plazo e ingresos relativamente previsibles. Estas características pueden resultar atractivas para fondos de pensiones, aseguradoras y family offices que necesitan combinar retornos con horizontes extensos de inversión.

América Latina y el Caribe ya lideran entre las regiones en desarrollo en captación de inversión privada para infraestructura. Durante las últimas tres décadas, recibieron aproximadamente US$770.000 millones bajo distintas modalidades de participación privada, de acuerdo con BID Invest.

Entre 2022 y 2024, la cantidad de proyectos desarrollados mediante asociaciones público-privadas aumentó 25% y la inversión total avanzó 15%. El dato ayuda a explicar por qué el capital observa oportunidades, pero también señala una condición: los proyectos necesitan marcos contractuales claros, distribución adecuada de riesgos y continuidad regulatoria.

El crédito privado gana espacio

El segundo foco es el crédito privado, un mercado que crece como alternativa frente a las restricciones del financiamiento bancario tradicional y la limitada profundidad de los mercados de capitales regionales.

Un tercio de los participantes en la encuesta de Preqin espera que esta clase de activos supere las expectativas durante los próximos 12 meses. Para muchos inversionistas, ya no es una asignación marginal, sino una posición estable dentro de sus portafolios.

El crédito privado permite financiar empresas, proyectos inmobiliarios e infraestructura mediante acuerdos negociados directamente entre prestamistas y tomadores. Para el inversionista puede ofrecer mayores rendimientos, garantías específicas y condiciones contractuales más estrictas.

Para las compañías representa una fuente de recursos cuando la banca no cubre completamente sus necesidades o cuando emitir bonos en el mercado público resulta demasiado costoso.

Sin embargo, su crecimiento también eleva la importancia del análisis crediticio. La menor liquidez y la falta de precios públicos obligan a evaluar con mayor profundidad la capacidad de pago, las garantías y el gobierno corporativo de cada empresa.

En un encuentro organizado por Principal Asset Management y CFA Society México, especialistas estimaron en unos US$500.000 millones el mercado potencial de activos privados en América Latina. Alrededor del 80% de las oportunidades estaría concentrado en inversiones locales, especialmente en infraestructura, bienes raíces y crédito privado, también de acuerdo con información publicada por Funds Society.

Brasil y México conservan el liderazgo

Brasil y México continúan funcionando como los principales polos de atracción. Más del 60% de los encuestados por Preqin identificó oportunidades en Brasil y más de la mitad hizo lo propio con México. Colombia y Chile aparecen en un segundo nivel, con preferencias cercanas al 40%.

El tamaño de sus economías, la profundidad de sus sistemas financieros y la disponibilidad de activos explican esa concentración. Pero también aparecen oportunidades en mercados más pequeños vinculadas con energía renovable, conectividad, logística, servicios financieros y digitalización.

Los registros de LAVCA muestran que la actividad regional conserva una base relevante: su análisis correspondiente a 2026 contabiliza 636 transacciones de capital privado realizadas durante 2025 y 78 fondos enfocados en América Latina que alcanzaron algún tipo de cierre.

La cantidad de operaciones confirma que existe actividad, aunque la región todavía enfrenta dificultades para captar nuevos fondos y concretar salidas mediante ventas estratégicas, compradores financieros o aperturas bursátiles.

El conocimiento local vale más que el tamaño global

El renovado interés no significa que los inversionistas estén dispuestos a financiar cualquier proyecto. Según Preqin, los gestores internacionales que buscan captar recursos en América Latina necesitan demostrar algo más que escala mundial.

La credibilidad, la experiencia sectorial y el conocimiento del mercado local se han convertido en factores decisivos. Entender la regulación, los ciclos políticos y las diferencias institucionales entre países puede resultar tan importante como identificar una empresa con potencial de crecimiento.

En los mercados privados, además, la inversión suele permanecer inmovilizada durante varios años. La capacidad de seleccionar al socio adecuado, intervenir en la gestión y diseñar una estrategia de salida adquiere un peso superior al que tiene en los activos cotizados.

El apetito también puede estar favorecido por valuaciones que, en determinados sectores, resultan más atractivas que las observadas en mercados desarrollados. Pero ese descuento suele compensar riesgos concretos: volatilidad cambiaria, inseguridad jurídica, cambios regulatorios y menor liquidez.

Una oportunidad que necesita condiciones

El interés de los inversionistas privados representa una señal favorable para una región que necesita capital de largo plazo. La infraestructura insuficiente, la baja bancarización empresarial y la demanda de transformación energética y digital crean oportunidades difíciles de encontrar con la misma intensidad en economías maduras.

Pero el entusiasmo expresado en una encuesta no garantiza que el dinero llegue.

Para convertir intención en inversión, América Latina debe ofrecer proyectos técnicamente sólidos, contratos ejecutables, estabilidad regulatoria e instituciones capaces de sostener acuerdos más allá de los ciclos electorales.

El capital privado parece dispuesto a mirar nuevamente hacia la región. La cuestión ahora es si los países podrán transformar sus necesidades estructurales en oportunidades realmente financiables.

Con información de Funds Society, Preqin, LAVCA, Principal Asset Management y BID Invest.

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