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Bolsonaro buscaría asilo en EE.UU; disputa por sus garantías agita el escenario brasileño

Aliados del excandidato afirman que solicitará protección al Gobierno de Donald Trump tras la orden de entregar sus pasaportes. La decisión de Alexandre de Moraes genera cuestionamientos incluso entre magistrados del Supremo y abre un nuevo frente político después de la reelección de Lula.

2026-10-27

Por: Revistaeyn.com - Agencias

El eventual pedido de asilo de Flávio Bolsonaro en Estados Unidos introduce una nueva dimensión en la crisis poselectoral brasileña: la controversia sobre las garantías del excandidato opositor y los límites de las medidas judiciales adoptadas inmediatamente después de su derrota frente a Luiz Inácio Lula da Silva.

Según la columna de Igor Gadelha en Metrópoles, aliados del senador aseguran que viajó con su esposa y sus dos hijas hacia Estados Unidos y que presentará una solicitud de asilo político al llegar.

El medio Jovem Pan también informó que buscará esa protección y que tiene previsto encontrarse con su hermano Eduardo Bolsonaro. Las informaciones describen una intención atribuida a su entorno; no acreditan todavía una solicitud formal ni una decisión estadounidense.

La controversia se desencadenó después de que el magistrado Alexandre de Moraes, del Supremo Tribunal Federal (STF), ordenara la entrega de sus pasaportes y le prohibiera abandonar Brasil. La Policía Federal canceló los documentos brasileños tras vencer el plazo de 24 horas sin que fueran entregados, según informó EFE con base en la agencia pública de noticias del país.

Denuncia de intimidación y la búsqueda de protección

Antes de las versiones sobre su salida, Flávio había rechazado que pretendiera abandonar Brasil y calificado la medida judicial como un intento de intimidación. Aseguró que entregaría sus pasaportes y se defendería de lo que consideraba una arbitrariedad.

Ahora, sus aliados presentan la eventual búsqueda de protección exterior como una cuestión de seguridad política.

El diputado Nikolas Ferreira vinculó las informaciones sobre la salida del senador con una pregunta sobre las garantías que en estos momentos tienen en Brasil los ciudadanos que se oponen al Gobierno. Por su parte, personas cercanas a la familia Bolsonaro dijeron a Folha que la administración Trump conocía el desplazamiento y que concedería el asilo.

Las objeciones también llegan desde el Supremo

El elemento que amplía el debate más allá del enfrentamiento entre el Gobierno y el bolsonarismo aparece en la cobertura de Mônica Bergamo, columnista de Folha de S.Paulo.

Según su información, varios integrantes del Supremo Tribunal Federal fueron sorprendidos por la decisión de Moraes y cuestionaron su oportunidad política. Uno de los magistrados consideró que adoptar una medida de fuerza inmediatamente después de que Flávio recibiera cerca de 60 millones de votos podía transmitir una impresión de revancha y agravar la tensión.

La columna señaló, además, que parte del tribunal esperaba abrir una etapa de diálogo con el bolsonarismo. Según ese reporte, entre los fundamentos de la restricción figuraban declaraciones de Eduardo Bolsonaro aconsejando a su hermano abandonar Brasil si perdía las elecciones.

La medida se inscribe en una causa por presunto lavado de dinero que transcurre bajo secreto judicial. Según EFE, la investigación examina vínculos financieros entre Flávio y el abogado Willer Tomaz, relacionado con negocios de apuestas deportivas.

El senador también es investigado en otro procedimiento sobre la financiación de una película dedicada a su padre, Jair Bolsonaro. Flávio niega las irregularidades que se le atribuyen.

Por tanto, el caso reúne dos controversias que deben examinarse con sus propias pruebas: las sospechas financieras investigadas por la Justicia y la denuncia opositora de que las medidas adoptadas responden a una persecución política.

El oficialismo teme una escalada

La inquietud por las consecuencias políticas también alcanza al entorno presidencial. La columna "Painel", de Folha, informó que integrantes del oficialismo consideraban que la retención del pasaporte elevaba innecesariamente la tensión.

Según interlocutores citados por el diario, Lula expresó preocupación porque la secuencia de decisiones judiciales y la eventual salida de Flávio fortalecieran la denuncia de persecución.

La publicación añadió que sectores gubernamentales temían efectos sobre la gobernabilidad si el enfrentamiento desembocaba en nuevas medidas coercitivas. Se trata de información de bastidores, no de una declaración pública del presidente.

La lectura política es que la controversia podría desplazar parte del debate poselectoral hacia la relación entre oposición, Justicia y poder Ejecutivo. Si se formaliza una solicitud de asilo en Estados Unidos, esa disputa adquirirá también una dimensión diplomática.

Para la audiencia empresarial e inversora, el siguiente dato decisivo será la respuesta de las instituciones: qué fundamentos judiciales se hacen públicos, qué recursos presenta la defensa y si Washington confirma alguna gestión de protección. De esas respuestas dependerá que el episodio encuentre una salida procesal o prolongue el conflicto político que acompaña la reelección de Lula.

Con información de EFE, Folha de S.Paulo, Metrópoles y Jovem Pan.

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