Por estrategiaynegocios.net
Un estudio de Indesa revela que el alto precio de los medicamentos en Panamá se debe, en gran parte, a que los costos de importación del país son más caros que en los otros mercados de la región analizados en este trabajo.
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Otro elemento que, según el estudio, encarece los medicamentos en Panamá es que la industria farmacéutica nacional solo produce entre el 6% y el 10% de los medicamentos que se consumen en el país, factor muy importante que se encuentra en otros países y que explica de manera material el comportamiento de los precios.
Por otro lado, Panamá tampoco cuenta con una política de estímulos orientada a la fabricación interna, arroja el estudio presentado por el economista Felipe Chapman, el viernes 9 de septiembre, en el Foro Especial Indesa: Precios de medicamentos en el sector privado en Panamá - análisis de la complejidad del mercado.
Chapman explicó que entre el 90% y 94% de lo que se consume en Panamá proviene de los fabricantes del extranjero, principalmente de Estados Unidos y de Europa, algunas de cuyas fábricas se encuentran en países de América Latina.
“Panamá, el primer eslabón de la cadena de valor de los medicamentos, está controlado casi en su totalidad por empresas extranjeras que fabrican fuera de sus fronteras”, sostiene el informe de Indesa, difundido tras un estudio de 12 meses sobre el comportamiento del mercado panameño de los medicamentos.
Para entender los precios, en este estudio se analizó el precio de 75 moléculas, innovadoras, genéricos 100% intercambiables y otros genéricos, en países como: República Dominicana, Costa Rica, El Salvador, Colombia y Nicaragua, cuyo resultado en promedio validado resultó que “sí son más caros los medicamentos en Panamá, 27,8% por encima del punto medio”, afirmó Chapman.
“Pero esto no significa que todos los medicamentos son más caros”, agregó el economista, puesto que ello significa que el “80% de las 75 muestras son más caras en Panamá, lo cual cuando uno pondera nos arroja ese número de 27,8%; y dentro de ese 80% hay unos cuya brecha es muy alta o muy pequeña”.
A mediados de agosto pasado, el presidente Laurentino Cortizo y el ministro de Salud, Luis Francisco Sucre, firmaron un nuevo decreto que permite la apertura del mercado de medicamentos para que otros agentes puedan importar estos productos al amparo del registro sanitario vigente en el territorio nacional, con el objetivo de reducir los precios y acabar con los “oligopolios” en el país.
Mediante dicho decreto, los laboratorios internacionales deberán vender a las empresas distribuidoras de medicamentos a un 30% menos que el precio de venta registrado en cada laboratorio al 30 de junio de 2022, los cuales no podrán ser aumentados durante la vigencia del decreto. Mientras que los distribuidores deberán vender a las farmacias a un 30% menos que el precio de venta registrado en cada distribuidor nacional.
Sin embargo, para Chapman “abrir el mercado a la importación no va a resolver el problema” porque “hemos escuchado anécdotas de pequeñas farmacias que han tratado de ir a comprar y los laboratorios les exigen volúmenes que no pueden manejar y una estructura que garantice la calidad del producto que es muy costoso y una inversión enorme”.
Indicó que si bien en el estudio se encontró que “puede haber un oligopolio por la cantidad de jugadores, no hay un comportamiento oligopolítistico, hasta donde pudimos ir con los recursos limitados”, aunque dijo que “es algo que no pueda ser u ocurrir a futuro o que no haya ocurrido en el pasado. Es el momento en que hicimos el análisis”.
La investigación
En la investigación primeramente se examinó el mercado de cinco países de la región (tres de Centroamérica, Colombia y República Dominicana); de igual modo en países, que según la literatura tenían las mejores prácticas en América Latina. En total se estudiaron ocho países, entre ellos mercados desarrollados como Canadá, España, Francia y Reino Unido.
“Es por todos conocida la leyenda de que muchos norteamericanos compran sus medicamentos en Canadá, porque son más baratos. Fabricados en Estados Unidos, más baratos en Canadá, así que nos pusimos en la tarea de entender eso”, apuntó Chapman.
Indicó que como primera conclusión se identificó que “no hay dos mercados idénticos”; es decir, que si se va a hacer exactamente lo que hace Canadá, “no se puede hacer, copiar y pegar”. Señaló que hay países que han tratado de copiarlo, pero no han podido por diversas razones, como: tamaño de la población, volumen de mercado o economías de escala, recursos financieros, lo cual permite entender aún más este tema.
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Por otro lado, comentó que si bien el objetivo inicial era analizar el mercado privado de medicamentos enfocado en los factores que inciden en el precio, la investigación los llevó al mercado público. Y ahí se encontraron con que “el tamaño del mercado público, llámese Caja de Seguro Social (CSS) o Ministerio de Salud versus el mercado privado son relativamente del mismo tamaño, con la diferencia de que en el mercado público, el mayor volumen es la CSS, que es un solo comprador, y el mercado privado está altamente fragmentado, muchos compradores”.
Con información de La Estrella de Panamá