Centroamérica & Mundo

Delcy promete elecciones en Venezuela, pero evita fijar una fecha para los comicios

La presidenta encargada anunció que Venezuela renovará su autoridad electoral y celebrará elecciones con observación internacional. La declaración llega en medio de las negociaciones respaldadas por Estados Unidos para una transición en 2027 y del regreso al país de María Corina Machado

2026-10-29

Por: Revistaeyn.com

La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, prometió este jueves que el país celebrará elecciones bajo la supervisión de una autoridad electoral renovada y con observación internacional, aunque evitó precisar cuándo se convocarán los comicios.

El anuncio se produjo en un momento decisivo para el proceso político venezolano: Estados Unidos impulsa una hoja de ruta que contempla una renovación de las principales instituciones y una eventual salida de Rodríguez del poder en 2027, mientras el regreso al país de la líder opositora María Corina Machado ha reactivado las demandas de elecciones presidenciales.

En un mensaje televisado, Rodríguez aseguró que Venezuela celebrará todas las elecciones previstas por su Constitución, pero dejó claro que su Gobierno no considera la definición de una fecha como el primer paso del proceso.

"Habrá elecciones, todas las que manda nuestra Constitución, organizadas por una autoridad electoral renovada y con el mundo como testigo", afirmó la mandataria encargada.

La declaración confirma la intención oficial de avanzar hacia una nueva etapa electoral, aunque mantiene sin resolver la principal incógnita: cuándo y bajo qué condiciones los venezolanos podrán elegir a su próximo presidente.

Elecciones en Venezuela: primero las reformas, después el calendario

Rodríguez defendió una transición organizada a partir de una serie de reformas institucionales y políticas que, según explicó, permitirán crear condiciones para una competencia electoral con garantías.

En su intervención, sostuvo que el horizonte político venezolano no debe medirse únicamente por una fecha, sino por el cumplimiento de objetivos previos.

Entre ellos mencionó la convivencia democrática, una reforma del marco jurídico, garantías de participación para todas las fuerzas políticas y la organización de elecciones que permitan resolver las diferencias políticas sin profundizar los conflictos.

La presidenta encargada insistió en que los futuros comicios deben contribuir a la estabilidad nacional y no convertirse en una nueva fuente de confrontación.

El planteamiento supone que la renovación institucional se presenta como una condición previa para la celebración de elecciones, aunque el Gobierno todavía no ha definido públicamente los mecanismos ni los plazos para completar ese proceso.

Tampoco se han precisado los términos bajo los cuales participarían los observadores internacionales.

No es la primera vez que Rodríguez promete elecciones. El pasado 23 de septiembre, durante su intervención ante la Asamblea General de Naciones Unidas, ya había anunciado que Venezuela avanzaría hacia nuevos comicios con garantías para las fuerzas políticas.

En aquella oportunidad tampoco estableció una fecha.

La diferencia es que el discurso de este jueves incorpora explícitamente la promesa de renovar la autoridad electoral y se produce cuando las negociaciones políticas han comenzado a perfilar una posible secuencia para la transición.

Estados Unidos impulsa una hoja de ruta para 2027

El anuncio de Rodríguez llega apenas tres días después de que el Gobierno de Donald Trump detallara su posición respecto del futuro político venezolano.

El 26 de octubre, un alto funcionario del Departamento de Estado explicó a la agencia EFE que Washington respalda una hoja de ruta que contempla la renovación del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y del Consejo Nacional Electoral (CNE), como pasos necesarios para avanzar hacia una convocatoria electoral.

De acuerdo con esa propuesta, el nuevo tribunal debería quedar constituido antes de finalizar 2026, mientras que la renovación del organismo electoral se produciría posteriormente.

Una vez completadas esas reformas, Washington espera que Rodríguez declare la falta absoluta de la Presidencia, lo que abriría un plazo para celebrar nuevas elecciones conforme al marco legal venezolano.

El funcionario estadounidense señaló que el objetivo de su Gobierno es contribuir a la organización de una elección cuyo resultado sea reconocido por los participantes.

Sin embargo, la hoja de ruta respaldada por Washington todavía no constituye un calendario electoral formalmente aprobado por las autoridades venezolanas.

La diferencia entre ambas posiciones es significativa: mientras Estados Unidos plantea una secuencia institucional que desembocaría en la salida del Gobierno interino, Rodríguez insiste en una transformación gradual sin comprometer una fecha concreta.

Desde la captura de Nicolás Maduro en una operación estadounidense en Caracas, en enero de 2026, Washington ha estrechado sus relaciones con el Gobierno encargado y ha respaldado un proceso de negociaciones entre el chavismo y sectores de la oposición.

Ese acercamiento ha incluido el restablecimiento de relaciones diplomáticas y acuerdos de cooperación económica y energética.

Regreso de María Corina Machado reconfigura el escenario político

El discurso de Rodríguez coincidió con otra novedad de considerable importancia política: el regreso a Venezuela de María Corina Machado, quien volvió al país el domingo 25 de octubre, después de permanecer varios meses en el extranjero.

La dirigente opositora, galardonada con el Premio Nobel de la Paz de 2025, ha reiterado la necesidad de convocar elecciones presidenciales y establecer garantías efectivas para la participación de las distintas fuerzas políticas.

Su retorno también introduce una nueva variable en las negociaciones de transición, dado que Machado no participa en la mesa de diálogo que mantienen representantes del chavismo y un sector de la oposición encabezado por Dinorah Figuera.

La agenda de estas conversaciones incluye la reforma del sistema electoral y de las instituciones judiciales, así como la revisión de mecanismos que restringen la participación política.

Este último punto tiene una importancia particular para Machado, quien sigue afectada por una inhabilitación política que, de mantenerse vigente, impediría su postulación a un cargo de elección popular.

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, aseguró esta semana que Washington había trasladado a las autoridades venezolanas la necesidad de permitir el regreso de la dirigente sin obstáculos.

La coincidencia entre el discurso oficial y la primera conferencia de prensa convocada por Machado desde su retorno refleja la existencia de distintas posiciones sobre las condiciones y el liderazgo de la transición.

La oposición representada por Machado y Edmundo González Urrutia reclama elecciones presidenciales en 2027, mientras que el Gobierno encargado insiste en completar primero las reformas que considera necesarias.

Rodríguez también promete cambios judiciales y garantías políticas

El mensaje presidencial no se limitó a la cuestión electoral.

Rodríguez anunció medidas orientadas, según afirmó, a ampliar las garantías individuales y revisar aspectos del funcionamiento del sistema judicial.

Entre ellas, instruyó a los cuerpos de seguridad para que ninguna persona sea detenida sin una orden judicial, con excepción de los casos de flagrancia.

La mandataria también reconoció que la denominada Ley contra el Odio ha sido aplicada de forma abusiva y pidió a la Asamblea Nacional abrir un proceso amplio de consultas para reformarla.

Además, planteó que, una vez aprobadas las modificaciones, el sistema judicial revise los expedientes de personas procesadas bajo esa legislación.

Estas disposiciones adquieren particular relevancia por los cuestionamientos que organizaciones de derechos humanos han formulado durante los últimos años sobre las detenciones arbitrarias, las restricciones a las libertades políticas y el uso de instrumentos legales contra opositores y críticos del Gobierno.

Las medidas anunciadas, sin embargo, deberán traducirse en decisiones administrativas, reformas legislativas y cambios verificables en la actuación de las instituciones.

Según informó El País, Rodríguez también planteó una reforma de la justicia penal y mencionó mecanismos de cooperación técnica internacional para acompañar parte de la transformación institucional.

La estabilidad institucional, un asunto clave para la recuperación económica

El proceso electoral y las reformas judiciales tienen implicaciones que trascienden la disputa entre el oficialismo y la oposición.

Para Venezuela, la reconstrucción de la confianza institucional constituye uno de los factores vinculados a la recuperación de la actividad económica, la inversión privada y las relaciones comerciales internacionales.

La seguridad jurídica, la independencia de las instituciones y la previsibilidad de las decisiones gubernamentales son elementos relevantes para las empresas que evalúan desarrollar operaciones o ampliar inversiones en el país.

En su discurso, Rodríguez también abrió la posibilidad de evaluar la transferencia de activos estatales considerados no esenciales hacia el sector privado o sus antiguos propietarios, según informaron medios internacionales.

Por ahora, esa iniciativa no cuenta con un programa público de ejecución ni con una relación de los activos que podrían formar parte del proceso.

Su desarrollo, al igual que el de las reformas electorales y judiciales, dependerá de decisiones que todavía deben concretarse.

Una promesa electoral frente a una transición aún sin fecha

El anuncio de Delcy Rodríguez representa un nuevo compromiso público con la celebración de elecciones y la renovación del árbitro electoral venezolano, pero no despeja las principales incertidumbres sobre el futuro político del país.

Persisten preguntas esenciales: cuándo se renovará el CNE, qué garantías tendrán los candidatos y las organizaciones políticas, cómo se establecerá la observación internacional y en qué momento se convocará a las urnas.

También está pendiente determinar si las negociaciones respaldadas por Estados Unidos lograrán incorporar las distintas posiciones opositoras y traducirse en acuerdos institucionales.

La promesa electoral de este jueves se suma a la formulada por Rodríguez ante Naciones Unidas en septiembre, aunque ahora aparece acompañada de compromisos más específicos sobre el sistema electoral y la justicia.

La próxima etapa estará marcada por la distancia entre los anuncios y su implementación: Venezuela tiene una promesa de elecciones, pero todavía no dispone de una convocatoria oficial ni de un calendario que permita conocer cuándo se celebrarán.

Con información de EFE, Associated Press, Europa Press, El País y otros medios internacionales.

Redacción web
revistaeyn.com
Redacción digital

Sitio web de la Revista Estrategia & Negocios. La puerta a la realidad centroamericana para el mundo.

12 ejemplares al año por $75

SUSCRIBIRSE