Por Revistaeyn.com /Agencias
El expríncipe Andrew Mountbatten-Windsor, de 66 años y hermano del rey Carlos III, fue arrestado esta mañana en el condado de Norfolk, Inglaterra, bajo la sospecha de mala conducta en un cargo público, informó la cadena pública BBC y confirmó la policía local.
La Thames Valley Police, fuerza que cubre el área donde se sitúan antiguas residencias reales, indicó que agentes se desplazaron a Wood Farm, dentro de la finca de Sandringham, donde el ex príncipe residía este jueves —que coincide con su 66º cumpleaños— y lo detuvieron. El hombre arrestado permanece retenido en una comisaría de la zona a la espera de que se determine su situación judicial.
Investigación por “mala conducta”
La investigación se centra en alegaciones de que Andrew, durante su etapa como emisario del Reino Unido para el comercio internacional entre 2001 y 2011, pudo haber compartido información sensible con el financiero estadounidense y condenado por delitos sexuales Jeffrey Epstein, ahora fallecido.
Estas sospechas emergen tras la publicación de los llamados “Epstein files”, una extensa colección de documentos del Departamento de Justicia de EE.UU. que han impulsado a diversas fuerzas policiales británicas a evaluar posibles delitos relacionados con tráfico de menores y otros delitos vinculados a la red de Epstein.
La Thames Valley Police ha confirmado que se han realizado registros en direcciones en Norfolk y Berkshire y que la investigación está en curso. En su comunicado, subrayó la importancia de proteger la integridad y objetividad de la pesquisa y advirtió sobre restricciones informativas para no incurrir en desacato judicial.
Contexto de la detención
Medios británicos han publicado fotografías del momento en que varios vehículos policiales sin distintivos se acercan a Wood Farm para proceder con la detención, en un operativo que ha generado gran interés mediático.
De acuerdo con la ley británica, para proceder a un arresto por “mala conducta en un cargo público” la policía debe contar con motivos razonables para sospechar que se ha cometido un delito y que es necesario arrestar a la persona investigada.
En días recientes, fuerzas policiales de todo el Reino Unido se han coordinado para revisar pruebas relacionadas con los documentos liberados en EE.UU., incluidas posibles conexiones de vuelos de Epstein a aeropuertos británicos y otras acusaciones de tráfico.
El primer ministro británico, Keir Starmer, ha reiterado la consigna de que “nadie está por encima de la ley”, subrayando la importancia de que las investigaciones se realicen sin excepción, independientemente del rango o estatus de los implicados.
Antecedentes del escándalo Epstein
La relación de Andrew con Jeffrey Epstein ha sido objeto de controversia durante años. Anteriores correos y documentos sugieren que el ex príncipe pudo haber facilitado información a Epstein después de viajes oficiales a Asia, algo que sería incompatible con el deber de confidencialidad de un representante británico.
Además, las acusaciones de abuso sexual surgidas anteriormente en torno a Virginia Giuffre —quien aseguró haber sido traficada a Reino Unido siendo menor para encuentros con el entonces príncipe— han sido parte de la tormenta mediática, aunque Andrew siempre ha negado categóricamente cualquier delito y no fue imputado formalmente por esos cargos.
En octubre de 2025, el rey Carlos III retiró a su hermano todos los títulos nobiliarios y honores —incluido el de príncipe— en medio de la creciente presión pública y la controversia en torno al caso Epstein.
¿Qué sigue en la investigación?
Con Andrew bajo custodia, las autoridades británicas continuarán evaluando las evidencias reunidas y determinarán si se presentarán cargos formales. La investigación promete ser compleja y de alto perfil, dadas las implicancias institucionales y diplomáticas que conlleva el caso.