Por revistaeyn.com / EFE
Colombia diputará su segunda vuelta la Presidencia el próximo 21 de junio tras ser los más votados en la primer ronda celebrada este domingo.
Los candidatos será el candidato de ultraderecha Abelardo de la Espriella, del movimiento Defensores de la Patria, y el izquierdista Iván Cepeda, del Pacto Histórico.
Abelardo de la Espriella, el tigre que muestra los colmillos por la Presidencia colombiana
El abogado penalista Abelardo de la Espriella, un 'outsider' en la carrera presidencial colombiana, mostró los colmillos del tigre en las elecciones de este domingo al contradecir las encuestas y ser el candidato más votado, lo que le permitirá disputar el cargo en el balotaje el próximo 21 de junio.
Admirador de Donald Trump y donante del Partido Republicano, De la Espriella, llamado 'el Tigre' por sus seguidores, hizo fortuna como abogado defensor de clientes controvertidos, como el empresario colombo-venezolano Alex Saab, actualmente detenido en EE.UU., o David Murcia Guzmán, protagonista de la mayor estafa piramidal de Colombia.
El éxito empresarial lo convirtió en millonario y ahora busca repetirlo en su primera participación en política, en la que empezó de cero, para lo cual creó el movimiento de ultraderecha Defensores de la Patria con el objetivo de impedir la continuidad en el poder de la izquierda tras el gobierno del presidente Gustavo Petro.
De la Espriella, de 47 años, propone hacer de Colombia "la patria milagro", como Corea del Sur o Irlanda, y un país de emprendedores, para lo cual espera contar con la ayuda tecnológica del millonario estadounidense Elon Musk, a quien se refiere de forma coloquial como "compadre".
En su plan de gobierno hay un decálogo de "milagros" para la seguridad, la salud, la educación, el campo, el medioambiente, la cultura, las mujeres, el bienestar animal, el sector minero-energético y contra la corrupción.
A quienes le critican que nunca ha ocupado cargos públicos, les responde que eso, lejos de ser un problema, es una ventaja porque lo libra de compromisos con políticos y grupos económicos, y subraya que su experiencia está "en ser exitoso" como empresario, una característica que pretende trasladar al Gobierno si gana la Presidencia en tres semanas.
Con el discurso de 'self-made' y mensajes de corte patriótico, incluido el saludo militar e invocaciones a Dios, el político logró seducir a parte del electorado de derecha y meterse en la segunda vuelta, en la que será rival del izquierdista Iván Cepeda, del Pacto Histórico, partido de Petro.
Familia, fe y gustos
Buena parte de su electorado procede de la feligresía de las iglesias católica y evangélica, que lo ven como un hombre de familia, contrario al aborto y a la que llama "ideología de género", aunque últimamente han salido en redes sociales vídeos de hace más de una década en los que se declaraba ateo y a los que responde que hace seis años recuperó la fe.
Al mejor estilo del presidente salvadoreño, Nayib Bukele, con quien tiene un parecido tanto físico como ideológico, De la Espriella, criticado por comentarios y actitudes machistas, promete "combatir con mano de hierro a los delincuentes, a los corruptos, a los criminales impunes y a todo aquel que pretenda seguir amenazando la existencia de Colombia".
El éxito en los tribunales lo transformó en la marca 'De la Espriella Style', que define como "un espacio para celebrar la dolce vita, el buen gusto y las cosas que se hacen con pasión".
Eso incluye marcas propias como el ron Defensor, el vino Fratellone, los sombreros Don Abelardo y la línea de ropa masculina Siempre Avanti, que vende camisas, chaquetas, corbatas y pañuelos de seda para quienes quieran imitar su imagen.
Nacido en Bogotá el 31 de julio de 1978, De la Espriella es, sin embargo, un hombre caribeño por el origen de su familia, con raíces en Montería, capital del departamento de Córdoba, pero con alma italiana, país del que es ciudadano, al igual que de Estados Unidos.
En su forma de vestir y sus gustos gastronómicos intenta parecer lo más italiano posible, e incluso ha grabado dos discos en los que muestra su voz de tenor: 'De mi alma italiana' y 'Navegante'.
Está casado con la administradora de negocios Ana Lucía Pineda, con quien tiene cuatro hijos y quien lo acompaña últimamente en algunos mítines.
De la Espriella escogió como compañero de fórmula para la Vicepresidencia a José Manuel Restrepo, un economista de la Universidad del Rosario con maestría en The London School of Economics y un doctorado en Administración de la Universidad de Bath (Reino Unido), que por su prestigio académico le ha dado un toque de aplomo a su campaña.
Iván Cepeda, un sobreviviente del genocidio político para continuar el proyecto de Petro
En menos de un año, el senador Iván Cepeda logró aglutinar a la izquierda colombiana alrededor de su nombre para suceder en la presidencia a Gustavo Petro, y aunque este domingo logró pasar a las segunda vuelta, los resultados no fueron los esperados al no ser el candidato más votado como lo anunciaban todas las encuestas.
"Desde el inicio de esta campaña electoral dejé claro que no era mi intención aspirar a la Presidencia, sin embargo hoy doy este paso después de escuchar con atención y con la mente abierta solicitudes que para mí es difícil, diría imposible, ignorar", dijo Cepeda el 22 de agosto en Pasto, ciudad del sur del país, donde presentó su candidatura como líder del Pacto Histórico.
Cepeda, que se define como "sobreviviente del genocidio político" en Colombia, lleva la política en la sangre y tiene una vida de activismo en defensa de las víctimas del conflicto armado, los derechos humanos y los procesos de paz.
Hijo del senador Manuel Cepeda Vargas, del partido de izquierda Unión Patriótica asesinado en 1994 por agentes del Estado en complicidad con paramilitares, y de la líder comunista Yira Castro, Cepeda se presenta en estas elecciones como continuador del proyecto progresista de Petro.
"La muerte de mi padre me reorientó y me convirtió en lo que soy hoy", dijo Cepeda en una entrevista con la revista Semana en 2019.
A sus 63 años, este filósofo defiende un proyecto centrado en la paz, la justicia social y la lucha contra la corrupción, al insistir en que "Colombia no puede seguir atrapada en la violencia y la exclusión".
Infancia en el exilio
Iván Cepeda nació en Bogotá el 24 de octubre de 1962 y creció en una familia marcada por la militancia política de izquierda y la violencia que atravesó a Colombia durante décadas.
Durante su infancia vivió en Cuba y en la antigua Checoslovaquia junto a su familia, y años después volvió a exiliarse en Francia debido a amenazas por su trabajo en defensa de los derechos humanos.
En Europa cursó una maestría en Derecho Internacional Humanitario en la Universidad Católica de Lyon (Francia), tras haberse graduado en Filosofía en la Universidad de San Clemente de Ohrid de Sofía, en la Bulgaria comunista de los años de la Cortina de Hierro.
El asesinato de su padre lo convirtió en una de las voces más visibles en la denuncia del exterminio de la Unión Patriótica, partido cuyos integrantes fueron víctimas de asesinatos, desapariciones y desplazamientos forzados durante los años 80 y 90 del siglo pasado.
Defensa de las víctimas
Antes de llegar al Congreso, Cepeda trabajó con organizaciones sociales y de víctimas y fue uno de los fundadores del Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado (Movice).
Su carrera política comenzó en 2010, cuando fue elegido representante a la Cámara por Bogotá por el Polo Democrático Alternativo. Cuatro años después llegó al Senado, corporación a la que ha sido reelegido desde entonces.
La notoriedad nacional de Cepeda creció especialmente por los debates que impulsó en el Congreso sobre paramilitarismo y presuntos vínculos de políticos y empresarios con organizaciones armadas ilegales.
Esas denuncias desembocaron en un enfrentamiento directo con el expresidente Álvaro Uribe (2002-2010) y en uno de los procesos judiciales más relevantes y polarizantes de la política colombiana reciente, que tuvo al exmandatario a las puertas de la cárcel.
El proceso convirtió a Cepeda en el gran contradictor del uribismo y reforzó un discurso político centrado en dejar atrás "la política del miedo y de la guerra", como ha dicho durante la campaña.
Entre 2012 y 2016, Cepeda participó como facilitador en las negociaciones de paz entre el Gobierno colombiano y la antigua guerrilla de las FARC que llevaron al acuerdo firmado durante la presidencia de Juan Manuel Santos (2010-2018).
Asimismo, intervino en acercamientos con la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y en procesos de sometimiento a la justicia de grupos armados ilegales.
El proyecto presidencial
En esta campaña, Cepeda ha propuesto profundizar las reformas sociales de Petro, acelerar la implementación del acuerdo de paz y reforzar las políticas de protección a líderes sociales y comunidades afectadas por la violencia.
En su programa de Gobierno plantea avanzar hacia "tres revoluciones pacíficas: ética, económica y política", además de fortalecer la reforma agraria, la transición energética y las negociaciones de paz con grupos armados.
Su compañera de fórmula vicepresidencial es la senadora indígena Aída Quilcué, defensora de los derechos de los pueblos originarios y de las comunidades afectadas por el conflicto armado.
En esta campaña ha consolidado el espacio político de la izquierda en Colombia en un escenario todavía marcado por la polarización, la persistencia del conflicto armado en varias regiones y las tensiones alrededor del legado del actual Gobierno.