Por: Revistaeyn.com
Estados Unidos comenzó este martes 3 de noviembre su jornada electoral de medio mandato con la apertura de los primeros centros de votación en Vermont, a las 5:00 de la mañana, hora local. La elección determinará la composición del Congreso y la capacidad de Donald Trump para impulsar su agenda durante los últimos dos años de su segunda presidencia.
La apertura de los colegios se desarrolla de forma escalonada por los distintos husos horarios del país. Más de 57 millones de personas ya habían sufragado anticipadamente, de manera presencial o por correo, según el recuento del Laboratorio Electoral de la Universidad de Florida. En esta jornada se renuevan los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 de los 100 puestos del Senado.
Un examen para la Presidencia
Aunque Trump no aparece en las papeletas, la votación constituye una evaluación nacional de su gestión. Según Reuters, los sondeos y los analistas electorales independientes favorecen a los demócratas para recuperar la Cámara de Representantes, mientras la disputa por el Senado permanece abierta.
El costo de vida ocupa un lugar central entre las preocupaciones de los votantes. El encarecimiento de los combustibles asociado a la guerra con Irán y el efecto de los aranceles sobre los precios han complicado la campaña republicana. Trump llega a la elección con una aprobación cercana a sus mínimos.
La trascendencia del resultado reside en las facultades que podría recuperar la oposición. Una mayoría demócrata en cualquiera de las cámaras permitiría abrir investigaciones sobre la administración y exigir concesiones para aprobar legislación. Si además obtiene el Senado, podría bloquear nombramientos presidenciales, incluidos los de la Corte Suprema cuando se produzcan vacantes.
Para la Casa Blanca, perder una o ambas mayorías supondría pasar de un Congreso controlado por su partido a una relación de negociación y mayor fiscalización.
Los inversores calculan el alcance del cambio
En los mercados, la atención se concentra en cómo la nueva distribución del poder afectaría las negociaciones presupuestarias, la regulación empresarial y las inversiones en inteligencia artificial. La elección coincide con un momento de inquietud por las acciones vinculadas a esa tecnología.
UBS Global Wealth Management asignó un 50% de probabilidad a una victoria demócrata en ambas cámaras, un 40% a una Cámara de Representantes demócrata con Senado republicano y un 10% a que los republicanos conserven las dos mayorías. Son estimaciones de la firma, sujetas al resultado electoral.
UBS considera que un cambio de control traería más supervisión de la administración y negociaciones fiscales más difíciles. Un Congreso demócrata también podría investigar con mayor intensidad a las empresas de IA y la expansión de los centros de datos, aunque los analistas consultados no anticipan una legislación capaz de frenar sustancialmente esas inversiones.
La continuidad republicana tendría otras implicaciones: estrategas de JPMorgan citados por Reuters consideran que favorecería la infraestructura de IA mediante continuidad regulatoria y permisos más rápidos. Sin embargo, una eventual expansión del gasto o nuevas rebajas tributarias podría aumentar las preocupaciones por el déficit y repercutir sobre los bonos del Tesoro.
Así, el resultado que facilite la agenda empresarial de la Casa Blanca también podría elevar las dudas sobre las cuentas públicas. Para los inversores, la evaluación de las urnas dependerá tanto del equilibrio político como de las decisiones de gasto, impuestos y regulación que permita.
Con información de EFE y Reuters..