Por Agencia EFE
Las remesas familiares recibidas por Honduras sumaron US$10.098,8 millones entre enero y septiembre de 2026, un 11,2 % más que lo registrado en el mismo período de 2025, de acuerdo con datos publicados por el Banco Central hondureño (BCH).
Las cifras registradas por el BCH indican que los envíos de remesas aumentaron en US$1.018,7 millones respecto a los US$9.080,1 millones reportados entre enero y septiembre de 2025.
El comportamiento mensual de las remesas mostró que en enero pasado el país recibió US$870,7 millones; en febrero (US$938,2 millones); en marzo (US$1.218,3 millones); en abril (1.103,6 millones); en mayo (US$1.159,7 millones), en junio (US$1.224,5 millones), en julio (US$1.177,2 millones), en agosto (US$1.227,9 millones) y en septiembre (US$1.178,8 millones), detalló el BCH.
La búsqueda de mejores oportunidades laborales y condiciones de vida lleva cada año a miles de hondureños a emigrar de manera irregular a Estados Unidos, país que constituye la principal fuente de remesas para Honduras.
En Estados Unidos residen alrededor de 1,8 millones de hondureños, tanto en situación migratoria regular como irregular, y el dinero que envían a sus familias representa uno de los principales motores de la economía hondureña, ya que el 86 % se destina al consumo y a cubrir necesidades básicas, como alimentación, salud y educación, según datos de la institución.
Las remesas equivalen a más del 25 % del producto interior bruto (PIB) de Honduras, una nación de unos diez millones de habitantes, de los cuales más del 60 % vive en condiciones de pobreza, de acuerdo con cifras oficiales.
Estos flujos de dinero también constituyen la principal fuente de divisas del país centroamericano y superan los ingresos obtenidos por exportaciones de café, productos de maquila y camarón, entre otros bienes, así como los procedentes de la inversión extranjera directa.
En 2025, Honduras recibió US$12.212 millones en remesas familiares, un crecimiento del 25,3 % respecto a los US$9.743 millones registrados en 2024.
Para 2026, las autoridades monetarias prevén que los envíos alcancen alrededor de US$10.670 millones de dólares, recursos que mantienen un papel determinante en la actividad económica nacional y en los ingresos de miles de hogares hondureños.