Empresas & Management

Competitividad e inversión: El nuevo mapa de crecimiento global, según McKinsey

Para los líderes empresariales, entender dónde se sitúa su industria dentro de este nuevo mapa de inversión (y cuáles palancas están a su alcance) resulta clave para anticiparse a una competencia global que se redefine con rapidez.

2026-07-14

Por: Revistaeyn.com

El debate sobre competitividad suele apoyarse en largas listas de indicadores; el Banco Mundial, por ejemplo, contempla hasta 1.200 factores distintos.

Sin embargo, existe una forma más directa de abordarlo: la inversión productiva. Las empresas invierten donde esperan competir con éxito, por lo que sus decisiones de inversión funcionan como un indicador adelantado de la producción, el empleo y el crecimiento futuros de un país o región.

En ese contexto, el McKinsey Global Institute (MGI) analizó un conjunto de casos de inversión desde una perspectiva “bottom-up”, en sectores que van desde semiconductores y baterías hasta acero y centros de datos para inteligencia artificial, comparando las dinámicas de inversión en China, Europa y Estados Unidos.

Los cambios geopolíticos actuales exigen una nueva cartografía de la competitividad, y frente a un debate que suele limitarse a llamados genéricos a “reducir la burocracia” o impulsar “reformas estructurales”, el informe de MGI propone un mapa detallado de qué inversiones ocurren, dónde y por qué.

Reseteando el GPS

Las empresas invierten donde esperan tener más éxito, y lo hacen cuando confían en que las condiciones del entorno hacen posible y rentable esa inversión.

Esto convierte a la inversión en una buena medida de la competitividad actual de un país: al final, la competitividad se demuestra en la capacidad de un país para desbloquear inversión doméstica y atraer inversión global.

La inversión no solo mide la competitividad actual de un país, sino que también fortalece su productividad, su prosperidad y su resiliencia frente a los cambios geopolíticos, al ampliar su capacidad de producción e innovación.

Las economías avanzadas se han beneficiado durante décadas de este círculo virtuoso entre inversión y crecimiento, pero en los últimos 20 años ese motor se ha desacelerado.

McKinsey Global Institute comparte las siguientes perspectivas sobre el nuevo mapa de la inversión productiva global:

• La inversión se ha estancado en Europa, ha cambiado de orientación en Estados Unidos y se ha acelerado de forma notable en China, que incorpora cada año tres veces más activos productivos que Europa y Estados Unidos juntos, aunque con una rentabilidad de capital cerca de 40% inferior.

Europa necesitará cerrar un déficit anual de inversión de 800 mil millones de euros, mientras que Estados Unidos necesita aumentar su inversión en manufactura para reducir la dependencia de importaciones.

: • Los costos nivelados en Europa y Estados Unidos son, por lo general, al menos un 50% superiores a los de los países que hoy atraen la mayor parte de la inversión. La brecha frente a China ronda el 50% en manufactura (impulsada principalmente por unos salarios más altos sin mayor productividad) y llega casi 300% en I+D, donde la rapidez para llegar al mercado (time-to-market) es un factor determinante.

Precios de energía, materias primas, subsidios implícitos y tipo de cambio amplían aún más esta diferencia.

• Cerrar la brecha exigirá impulsar la productividad y la innovación, especializarse en industrias menos sensibles a costos, y políticas que garanticen condiciones de competencia más equitativas. Un aumento del 30% en productividad, la convergencia de los costos de equipamiento, energía y materiales, y la adopción de la denominada "velocidad China" en economías avanzadas podrían cerrar entre un 30% y 80% de la brecha, junto con mayor innovación y una revisión de las políticas industriales.

Qué alternativas quedan para América Latina

En ese contexto, América Latina también tiene una oportunidad concreta: la principal limitación no son los recursos, sino el costo del capital, por lo que aprovechar ventajas como la energía renovable de bajo costo, la riqueza en minerales críticos y los costos laborales competitivos podría traducirse en mayor inversión si se activan las políticas adecuadas.

La gran oportunidad para la región consiste en convertir sus ventajas en mayores niveles de inversión. Reequilibrar la inversión a nivel global requiere más que atender las diferencias de costos. El informe identifica siete palancas que países y empresas pueden activar para nivelar la cancha, aunque la combinación de palancas varía según el contexto local y las prioridades geopolíticas de cada región:

1. Gasto de capital: liberar los frenos e industrializar la construcción.

2. Mano de obra: impulsar la frontera de productividad y liberar la adopción de IA.

3. Energía: asegurar energía limpia, abundante y competitiva, y ubicar la industria pesada cerca de las fuentes de energía.

4. Tiempo de llegada al mercado: acelerar y reducir la complejidad regulatoria.

5. Innovar y diferenciarse para no competir únicamente por costos.

6. Especializarse en industrias menos sensibles a costos y más críticas: arenas que definirán el futuro y puntos estratégicos clave.

7. Nivelar la cancha con política industrial.

Según MGI, para los líderes empresariales, entender dónde se sitúa su industria dentro de este nuevo mapa de inversión (y cuáles de estas palancas está a su alcance) resulta clave para anticiparse a una competencia global que se redefine con rapidez.

En un mundo cada vez más fragmentado desde el punto de vista geopolítico y económico, la competitividad se ha convertido en un factor determinante para el crecimiento, la resiliencia y la prosperidad de largo plazo.

Recuperarla exigirá cambios reales y coordinados tanto desde el sector público como privado, pero la recompensa es significativa: más crecimiento, mayor resiliencia, menos desequilibrios y una prosperidad más ampliamente compartida.

Redacción web
revistaeyn.com
Redacción digital

Sitio web de la Revista Estrategia & Negocios. La puerta a la realidad centroamericana para el mundo.

12 ejemplares al año por $75

SUSCRIBIRSE