Por: Roy Campos Retana (*)
El término “AI exposure” (en español, exposición a la inteligencia artificial) es un método que permite identificar las tareas específicas que pueden ser automatizadas mediante IA.
No predice qué empleos desaparecerán, sino que mide cuáles tareas dentro de un puesto son más vulnerables ante la IA.
Este concepto, acuñado en 2020, se le atribuye al profesor de la Universidad de Stanford, Michael Web.
Sus hallazgos en el mercado laboral destacan que los ocupaciones más expuestas a la IA serían roles de alta destreza –contrario al software tradicional y robots que afectaron trabajos de menor calificación–, y estimó el impacto potencial de la IA en la desigualdad salarial.
Es decir, estimó que analistas financieros, asistentes legales, e incluso médicos serían más vulnerables a la IA y su compensación podría variar.
Con esa perspectiva de más de un lustro, el tiempo ha demostrado que el mercado laboral es cambiante, lo que recomienda entender las expectativas sobre la exposición a la IA.
Aquí hay 5 tendencias recientes:
1. Tareas genéricas y habilidades cognitivas. La exposición a la IA no impacta ocupaciones específicas, sino tareas genéricas y habilidades cognitivas de mayor nivel de abstracción.
Es decir, dentro de un mismo puesto, algunas tareas son más vulnerables que otras. Para la empresa, esto sugiere desarrollar una transformación selectiva: no es necesario reemplazar puestos enteros, sino digitalizar tareas específicas y rediseñar el rol.
2. Exposición localizada. Se añade una perspectiva geográfica al análisis de exposición a la IA. La vulnerabilidad varía según la región; por ejemplo, ciudades con mayor concentración de profesiones altamente calificadas tienen mayor riesgo de exposición.
Para una compañía con operación en múltiples ubicaciones, esto significa que la estrategia de transformación digital también debería focalizarse según variables geográficas.
3. Exposición según LLMs (Large Language Models). Al analizar modelos de lenguaje como GPT y Claude en tareas específicas, existe una exposición particular en actividades como generación de contenido escrito, análisis de documentos, respuesta a preguntas complejas y traducción.
Considerando la accesibilidad que tienen estos lenguajes, no solo en grandes corporaciones, sino en PYMEs y consultores, se puede estimar que el reemplazo de estas tareas avanzará rápidamente.
4. Diferentes tipos de exposición. También se han creado matrices más completas para comprender la vulnerabilidad de las tareas, en tres dimensiones:
* exposición por sustitución cuando la IA reemplaza una tarea,
* exposición por complemento cuando la IA mejora una tarea, y
* exposición por creación cuando la IA genera nuevas tareas.
Esto plantea que no toda exposición a la IA es negativa, sino que puede ser un complemento a tareas existentes y aumentar la productividad.
5. El Índice Antrópico. Anthropic, la empresa desarrolladora de Claude, introdujo el “Anthropic Index” estimando que la exposición real a la IA es mucho menor que la exposición teórica. Esto significa que no toda actividad vulnerable será automatizada.
La diferencia existe porque, en muchos casos, la IA requiere validación humana, los costos de implementación limitan la automatización total, las empresas prefieren IA como complemento y no como reemplazo, y las regulaciones y ética frenan automatizaciones completas.
En síntesis, la implementación real es más gradual y selectiva y, por ser menos explosiva, también es menos catastrófica.
La exposición a la IA no es solo concepto académico. Es un indicador estratégico que permite anticipar la transformación digital, priorizar la capacitación, rediseñar tareas y puestos, ajustar los sistemas de compensación y beneficios, mitigar riesgos y construir una estrategia centrada en los seres humanos.
Para el empresario informado, comprender estas tendencias puede ser el primer paso para navegar la transformación digital tanto con visión clara como con seguridad, y no reactivamente ante una moda.
(*) Doctor en Gobierno y Cultura de Organizaciones, especializado en Capacitación Corporativa. Actualmente se desempeña como director del Posgrado en Administración y Dirección de Empresas de la Universidad de Costa Rica (UCR)