Por revistaeyn.com
Hablar de transformación digital en la industria dejó de ser hablar del futuro. Hoy forma parte de la agenda cotidiana de empresas que necesitan adaptarse a un entorno cada vez más dinámico, competitivo y exigente. Argontech observa que hay algo que se repite: el verdadero desafío no suele ser incorporar tecnología, es lograr que esa tecnología genere un impacto real en la operación.
"El verdadero desafío de la transformación digital no es incorporar más tecnología, sino lograr que esa tecnología genere un impacto real en la operación. Eso implica revisar procesos, ordenar la información y acompañar a las personas en la adopción de nuevas formas de trabajar", afirma Ariel Kijak, CEO & Founder de Argontech.
En primer lugar, la tecnología sin procesos no transforma. Muchas empresas creen que digitalizar consiste en incorporar nuevas herramientas. Pero cuando los procesos siguen siendo ineficientes, la tecnología solo acelera los mismos problemas. Antes de automatizar, es fundamental entender cómo trabaja la organización y qué necesita mejorar.
El segundo desafío es que la información debe estar disponible cuando se necesita. Todavía existen empresas donde la información está distribuida entre planillas, correos, carpetas compartidas y documentos en papel. Tomar decisiones rápidas requiere información confiable, organizada y accesible para quienes la necesitan. La gestión documental y la integración de sistemas dejaron de ser un diferencial para convertirse en una necesidad.
En tercer lugar, se debe comprender que automatizar no significa perder el control. Existe la idea de que automatizar implica resignar supervisión. Sin embargo, la experiencia demuestra exactamente lo contrario. Los procesos automatizados permiten reducir errores, estandarizar tareas, mejorar la trazabilidad y liberar tiempo para actividades de mayor valor.
El cuarto reto es que la inteligencia artificial necesita una buena base. La IA ocupa hoy un lugar central en todas las conversaciones. Pero para que aporte valor necesita datos confiables y procesos ordenados. No alcanza con incorporar una herramienta de inteligencia artificial si la información está dispersa o si cada área trabaja de manera diferente. La transformación comienza mucho antes que la IA.
Por último, el mayor desafío sigue siendo cultural. La tecnología evoluciona rápidamente. Las personas necesitan tiempo, acompañamiento y capacitación para incorporarla. Los proyectos más exitosos no son los que implementan más herramientas, sino aquellos donde la organización logra adoptar nuevas formas de trabajar. La transformación digital siempre es un proyecto de personas.
"La industria seguirá cambiando. Aparecerán nuevas tecnologías, nuevos modelos de negocio y seguramente nuevos retos. Pero hay algo que probablemente no cambie: las organizaciones que mejor se adapten serán aquellas que entiendan que la innovación no consiste únicamente en incorporar tecnología, sino en mejorar continuamente la forma de trabajar", concluye Ariel Kijak.