Por E&N Brand Lab para BCIE
Cuando Gisela Sánchez asumió la Presidencia Ejecutiva del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), no solo marcó un hito personal, sino que inauguró una nueva etapa para la entidad financiera más relevante de la región.
Convertirse en la primera mujer en encabezar el organismo es, en sus palabras, “una oportunidad para demostrar que el liderazgo no tiene género, sino valores, visión y resultados”. Su gestión se ha caracterizado por cifras históricas. Bajo su mando, el BCIE ha alcanzado el mejor desempeño financiero de su trayectoria, robusteciendo su solidez y prestigio internacional.
Además, coordina la ejecución dela Estrategia Institucional 2025–2029, un plan maestro que busca maximizar el impacto económico, social y ambiental, así como elevar los estándares de gobernanza.
Sánchez ejerce una guía basada en la confianza y la claridad estratégica. “Empoderar significa definir objetivos claros, otorgar autonomía para decidir, acompañar de cerca y reconocer los logros”, explica. Como resultado de esta visión, el banco ha avanzado de manera sostenida hacia una mayor paridad, lo que queda en evidencia en la conformación de su personal.
Actualmente, el 49% de la nómina global está integrada por mujeres y el 51% por hombres. Estas estadísticas son particularmente relevantes en los niveles profesionales y de especialización, donde la participación femenina supera el 50%. “Nuestro compromiso es seguir cerrando brechas, fortalecer la equidad y consolidar una cultura organizacional basada en el mérito, la diversidad y el liderazgo inclusivo”, asevera.
LÍDER QUE ABRE CAMINOS
Convencida de que su rol al frente del BCIE es generar las condiciones para que las personas brillen y puedan dar lo mejor de sí, Gisela Sánchez se enfoca en construir espacios de respeto y de dirección compartida.
Esta filosofía se traduce en el fortalecimiento de sus colaboradores mediante la asignación de metas precisas, independencia operativa, asesoría y validación de sus éxitos. Asimismo, participa activamente como mentora de profesionales jóvenes y en procesos de coaching.
Esta proximidad con sus equipos le permite identificar el potencial de los individuos, no solo al observar los rendimientos cuantitativos, sino la manera en que toman decisiones, cómo colaboran y abordan situaciones difíciles. “Me gusta ver su capacidad de aprender. Busco asignarles proyectos estratégicos que les den visibilidad y que les permitan mostrar sus capacidades”, detalla.
Actualmente, el BCIE impulsa programas de desarrollo, cultura inclusiva y planes de sucesión que aseguran que más mujeres tengan la posibilidad de asumir posiciones clave. Como consecuencia, el 45% de los cargos en el equipo gerencial son ocupados por talento femenino.
Sánchez destaca que, durante su primer año al frente de la institución, se eliminó la disparidad salarial. A ello se suma el despliegue de una Política de Equidad de Género integral, procesos de selección libres de sesgos y protocolos de cero tolerancia a la discriminación que ahora son un modelo de gestión. “Las mujeres no necesitamos un trato preferencial; necesitamos oportunidades y condiciones habilitadoras: procesos de selección basados en la meritocracia, acceso a referentes visibles y entornos laborales que reconozcan la valía profesional independientemente del género. Cuando eso existe, el talento femenino florece naturalmente”, finaliza.
TRAYECTORIA EXITOSA
Gisela Sánchez es ingeniera industrial, posee un MBA de Kellogg Graduate School of Management en Northwestern University, con especializaciones en finanzas, estrategia y marketing.
Es fellow de la fundación CentralAmerica Leadership Initiative (CALI) y miembro de Aspen Global Leadership Network(AGLN). Recibió el Premio Stephan Schmidhein y a la Innovación en Sostenibilidad. Recibió el PremioJohn McNulty y fue la primera mujer en presidir AMCHAM Costa Rica.