Por E&N Brand Lab para Cargill
La sostenibilidad dentro de Cargill no es un eje aislado de su estrategia, sino la manera en que concibe y opera el negocio en su conjunto. Así, su propósito de “nutrir al mundo de manera segura, responsable y sostenible” se traduce en decisiones concretas que buscan generar valor en tres dimensiones clave: el negocio, las comunidades y el entorno.
Para la compañía, operar en la industria de alimentos implica una responsabilidad directa con la seguridad alimentaria, la resiliencia de las cadenas productivas y el bienestar de millones de personas. “Este enfoque nos lleva a trabajar desde una lógica de valor compartido, en la que cada iniciativa busca no solo eficiencia operativa o crecimiento comercial, sino también un impacto positivo en las comunidades donde operamos”, asegura Verónica Castro, vicepresidenta y directora ejecutiva en Centroamérica de Cargill Food Latinoamérica.
Para la compañía, la sostenibilidad no es solo una condición esencial para la continuidad del negocio, sino también una oportunidad para construir relaciones de largo plazo basadas en la confianza. En este sentido, la empresa trabaja de manera conjunta con productores, comunidades, aliados estratégicos, gobiernos y organizaciones sociales para desarrollar soluciones que respondan a las necesidades reales de los mercados donde opera, a través de iniciativas más pertinentes y con mayor arraigo local.
IMPULSO AL DESARROLLO COMUNITARIO
Uno de los programas más representativos del enfoque sostenible de Cargill es “Nutriendo el Futuro”, implementado en Centroamérica durante los últimos tres años, junto a CARE. Bajo un modelo integral que combina empoderamiento económico, seguridad alimentaria, resiliencia climática e inclusión financiera, el programa destaca por su capacidad de movilizar a múltiples actores: comunidades, organizaciones locales, aliados estratégicos y equipos internos.
La iniciativa alcanzó directamente a más de 24.000 personas, incluyendo 13.000 mujeres, así como cientos de microemprendedores y agricultores que forman parte de las cadenas productivas. “En términos económicos, los ingresos promedio de los hogares participantes aumentaron en un 84%”, detalla Castro.
En paralelo, hubo avances importantes en seguridad alimentaria, evidenciados en la mejora de la diversidad de la dieta de las familias, así como en el acceso a recursos productivos por parte de mujeres.
En materia de inclusión financiera, “Nutriendo el futuro” impulsó la creación y el fortalecimiento de asociaciones de ahorro y crédito comunitarias, movilizando recursos que permitieron financiar emprendimientos liderados por mujeres y fortalecer las economías locales. Adicionalmente, desde el componente ambiental, se promovieron prácticas agrícolas sostenibles, contribuyendo a mejorar la productividad y reducir el impacto ambiental.
ACCIONES
Cargill opera con la plena consciencia de que movilizar acciones sostenibles genera beneficios que van mucho más allá del impacto reputacional.
Para el negocio, fortalece la resiliencia de las cadenas de suministro, mejora la relación con los públicos de interés y permite anticiparse a riesgos futuros.
Para las comunidades, se traduce en mayores oportunidades económicas, mejor acceso a recursos y una mayor capacidad para enfrentar desafíos como el cambio climático o la inseguridad alimentaria.
NUTRIENDO AL FUTURO
+24.000 beneficiados en total
+13.000 mujeres beneficiadas