Por: EFE
El Departamento de Defensa de Estados Unidos incorporó a Alibaba, Baidu y BYD, junto con otras compañías del país asiático, a su lista de ‘empresas militares chinas’, una designación rechazada por varias de las firmas afectadas y que llega pese a la reciente tregua comercial entre Washington y Pekín.
La actualización anual de la denominada lista 1260H, publicada este lunes por el Pentágono, también incluye a la farmacéutica WuXi AppTec, los fabricantes de robots Unitree y RoboSense y las empresas de semiconductores CXMT y YMTC, entre otras.
El documento sostiene que las compañías incluidas cumplen los requisitos establecidos por la legislación estadounidense para ser consideradas entidades vinculadas al Ejército chino y que desarrollan actividades en Estados Unidos.
En el caso de Alibaba y Baidu, el Pentágono aludió a supuestas conexiones con la Comisión de Supervisión y Administración de Activos Estatales y con el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información de China (MIIT), mientras que para BYD citó además su presencia en una zona asociada a la estrategia de fusión militar-civil.
Varias empresas rechazaron la decisión. WuXi AppTec calificó de "claramente errónea" su inclusión y anunció que emprenderá medidas inmediatas para impugnarla.
La compañía aseguró en un comunicado este martes que no está controlada por entidades militares o gubernamentales chinas, que no presta servicios al Ejército y que no participa en programas de fusión militar-civil.
Baidu, en declaraciones recogidas por el medio financiero chino Yicai, calificó de "completamente infundada" su designación y aseguró que utilizará todos los medios a su alcance para solicitar su retirada de la lista.
Esta inclusión no implica sanciones. La inclusión en el listado no implica sanciones, aunque la legislación estadounidense prohíbe al Departamento de Defensa contratar con las empresas designadas y prevé extender esas restricciones a las adquisiciones indirectas a partir de 2027.
El año pasado, Washington ya había incorporado a Tencent y CATL a la lista, en una muestra de la creciente preocupación estadounidense por el papel de algunas de las principales empresas tecnológicas chinas.
La medida se conoce menos de un mes después de la cumbre celebrada en Pekín entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping, que permitió rebajar temporalmente las tensiones comerciales y tecnológicas entre las dos mayores economías del mundo.