POR EFE
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, denunció este domingo que en la última semana Rusia atacó el territorio ucraniano con unas 2.000 bombas guiadas y drones, y señaló que Kiev cuenta con el apoyo de sus socios para repeler ataques como esos y llevar a Moscú a negociar.
"Esta semana, Rusia lanzó contra Ucrania más de 1.070 bombas guiadas, casi mil drones de ataque y seis misiles", escribió Zelenski en su cuenta de Telegram.
"Para Ucrania, es muy importante que el apoyo de nuestros socios continúe. Ha habido una consistente asistencia para fortalecer nuestra defensa" pues "prácticamente cada día hay una amenaza a la vida en Ucrania debido a ataques rusos", abundó Zelenski.
"La estabilidad y la predictibilidad de la ayuda para Ucrania es lo que puede llevar a Moscú hacia la diplomacia", señaló el jefe del Estado ucraniano, antes de destacar que Kiev cuenta con el apoyo de sus socios internacionales frente a Moscú.
"Contamos con más asistencia en defensa y apoyo para preparar los documentos sobre las garantías de seguridad de Estados Unidos, Europa y los socios de la Coalición de Voluntarios", apuntó Zelenski.
Según la Fuerza Aérea de Ucrania, en la noche del sábado a este domingo los militares ucranianos derribaron 39 drones lanzados por Rusia contra su territorio.
Las fuerzas rusas mandaron un total de 52 drones contra Ucrania, según informó la Fuerza Aérea en su cuenta de Telegram, en un parte en el que se subrayó que en el ataque nocturno se registraron trece impactos en nueve puntos del país invadido por Rusia.
Cambios ministeriales
El nombramiento de Mijailo Fedorov como ministro de Defensa, de 34 años, viceprimer ministro y ministro de Transformación Digital, sorprendió a muchos dada su limitada experiencia en las estructuras tradicionales de Defensa.
Sin embargo, ha participado en las iniciativas estatales para ampliar rápidamente la producción y el despliegue de drones, una capacidad clave de la defensa de Ucrania.
La falta de experiencia de Fedorov en el Ministerio de Defensa podría convertirse en una ventaja en el esfuerzo por racionalizar el ministerio, a menudo considerado demasiado lento y poco transparente.
El traslado propuesto de Denís Shmigal al Ministerio de Energía se considera un intento de restablecer el orden en un sector que ha sido blanco de los ataques rusos y se ha visto empañado por escándalos de corrupción que involucran a los dos ministros anteriores.
Se requerirá la aprobación del Parlamento para ambos nombramientos, así como para los cambios que afecten a otros puestos clave.
Polémica sobre el jefe del SBU
La posible destitución de Vasil Maliuk, jefe del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU), ha provocado una inusual oposición pública por parte de los mandos militares del país.
Mijailo Drapatí, comandante de las Fuerzas Conjuntas del Ejército; Robert Brovdi, jefe de las fuerzas de drones; y Denis Prokopenko, comandante del Cuerpo Azov de la Guardia Nacional, emitieron declaraciones en las que expresaban su firme apoyo a Maliuk.
Los tres citaron los éxitos de su agencia, pero también advirtieron de que su destitución podría socavar los esfuerzos de defensa en un momento crítico.
"Cambiar al jefe del SBU es un riesgo", afirmó Brovdi.
Prokopenko elogió los "métodos a veces poco ortodoxos", el "mando eficaz" y la "autoridad incuestionable" de Maliuk.
A Maliuk se le atribuye, entre otras cosas, el mérito de haber supervisado operaciones de gran impacto, como los ataques con drones marítimos que debilitaron la Flota del Mar Negro de Rusia y la operación 'Spiderweb' de junio, que dañó o destruyó docenas de aviones estratégicos en bases rusas situadas a más de 4.000 km dentro del territorio del país invasor.
Los medios de comunicación ucranianos indican que a Maliuk se le han ofrecido puestos alternativos, como el de jefe de Inteligencia Exterior o secretario del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa.
El diputado de la oposición Yaroslav Zelezniak afirmó que, en estos momentos, parece "poco probable" que el Parlamento apruebe la destitución de Maliuk.
Continúa la reorganizaciónAlgunas figuras de la oposición han expresado sus dudas sobre la conveniencia de destituir a Budánov y Maliuk, líderes de dos agencias de inteligencia clave, en plena guerra, y se muestran recelosos respecto a las credenciales de Fedorov como ministro de Defensa.
También cuestionan la lógica general de la reorganización, argumentando que Zelenski sigue confiando en un círculo demasiado reducido de leales.
Aunque a menor escala, estos cambios en el Ejecutivo han sido habituales durante el mandato presidencial de Zelenski, como lo demuestra el ejemplo de Shmigal, que se convirtió en ministro de Defensa tras ocupar el cargo de primer ministro durante cinco años.