Empresas & Management

Honduras flexibiliza el acceso a dólares: Qué cambia para empresas e individuos

El Banco Central de Honduras (BCH) amplió y simplificó reglas para comprar dólares, elevando el monto sin documentación hasta US$100.000 y reduciendo requisitos para importaciones, pagos de deuda y servicios digitales.

2026-03-02

Por revistaeyn.com

Desde Tegucigalpa, la señal del Banco Central de Honduras (BCH) es inequívoca: quiere bajar la fricción para acceder a divisas en el sistema formal y, al mismo tiempo, reconstruir confianza tras episodios recientes de tensión y percepción de escasez en el mercado cambiario.

En la práctica, el paquete anunciado —presentado como un “antes y ahora” en una infografía oficial— reduce requisitos y simplifica trámites para que tanto empresas como personas naturales puedan comprar dólares a través de bancos y agentes cambiarios con menos tiempos muertos y menor carga documental.

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1) El cambio más relevante: sube a US$100.000 el monto sin documentación

El ajuste que más impacta en la operativa diaria es el aumento del umbral para comprar dólares sin presentar respaldo del destino de los fondos: pasa de US$50.000 a US$100.000.

Qué significa para quien hace negocios en Honduras

● Para pagos urgentes (proveedores, adelantos, logística, servicios), hay más espacio para operar sin armar un expediente completo.

● Para personas naturales, abre margen para transacciones puntuales de mayor tamaño (por ejemplo, gastos educativos, médicos o patrimoniales), siempre vía el sistema autorizado.

2) Menos carga administrativa para bancos y empresas: reportes y formatos

El BCH eliminó requerimientos operativos que, en la práctica, ralentizaban el proceso:

● deja de ser obligatorio que bancos envíen archivos Excel con el detalle de “posturas” de compra de divisas;

● y ya no sería necesario publicar transacciones menores a US$10.000, reduciendo trámites repetitivos.

Este punto es sensible porque, históricamente, el propio BCH había instruido a bancos y casas de cambio a informar diariamente al público y al BCH sobre transacciones menores a US$10.000 dentro de la disponibilidad diaria establecida para esos montos. (En otras palabras: el giro apunta a “desburocratizar” también esa capa operativa.)

3) Importaciones: menos papeles, más rapidez

Para importación de bienes, insumos o maquinaria, el cambio va directo al cuello de botella: ahora se aceptaría solo la factura, incluyendo factura proforma, en lugar de varios documentos (declaraciones/contratos/soportes múltiples).

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Impacto práctico

● Menos tiempo “armando carpeta”.

● Mayor capacidad para programar pagos al exterior en ventanas más cortas (clave en cadenas con inventario justo a tiempo).

4) Pagos al exterior: deuda, software, servicios y regalías

Aquí el BCH se mueve hacia un estándar más “comercial”:

● Para préstamos en el exterior: bastaría estado de cuenta o comprobante de saldo, sin contratos y anexos extensos.

● Para servicios informáticos/servicios digitales: se pediría solo factura.

● Para regalías: se eliminaría exigencia de documentación.

● Para dividendos: quedaría como requisito principal el acta de aprobación de distribución.

5) Inversión directa en el exterior: menos restricciones documentales

Otro cambio de alto impacto para grupos empresariales: para inversión directa fuera del país, el paquete elimina la exigencia de soportes sobre el destino final de los fondos.

Lo que no cambia del marco operativo

Aunque se flexibilicen requisitos, la arquitectura del mercado sigue siendo la misma:

● La compra para el sector privado se canaliza a través de agentes cambiarios (bancos/casas de cambio) y el mecanismo de referencia es la Subasta de Divisas.

● Para ingresar a subasta, la guía pública del BCH recuerda el umbral operativo: montos iguales o mayores a US$10.000 (y montos menores se atienden por los agentes bajo reglas específicas).

● El Tipo de Cambio de Referencia (TCR) se vincula al resultado promedio ponderado de la subasta desde abril de 2023, lo que conecta estas medidas con el objetivo de evitar presiones desordenadas sobre el tipo de cambio.

Objetivos macroeconómicos

Leyendo entre líneas —y a partir de lo que el propio BCH ha descrito como enfoque de eficiencia/modernización de su normativa cambiaria— el objetivo es triple:

1. Normalizar la oferta en el mercado formal y bajar la “sensación de escasez” Reducir requisitos y acelerar procesos busca que empresas e individuos no migren a canales informales cuando el sistema se vuelve lento.

2. Reducir costos de transacción y mejorar competitividad Menos papeles significa menor costo administrativo para empresas y para los propios bancos, facilitando comercio, inversión y pagos recurrentes.

3. Sostener estabilidad cambiaria bajo el esquema vigente (subasta/banda móvil) El BCH ha enmarcado su política cambiaria en un sistema que usa subasta como instrumento y banda móvil como esquema operacional; por eso, flexibilizar no equivale a “liberar sin red”: implica mover barreras sin perder monitoreo del mercado.

Con información de Banco Central de Honduras (BCH) (Subasta de Divisas / política cambiaria / circular G-01/2024), Agencias y Noticias247.hn.

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