Por revistaeyn.com
Un juicio que podría definir el futuro de OpenAI entra en sus etapas finales, mientras los abogados de Elon Musk intentan convencer a un jurado de responsabilizar a los líderes de la creadora de ChatGPT por transformar la organización sin fines de lucro en un vehículo para enriquecerse.
Los alegatos finales están programados en el tribunal federal de Oakland, California, en la demanda presentada por Musk contra OpenAI y su director ejecutivo, Sam Altman.
Musk demanda a OpenAI y a Altman por incumplimiento de fideicomiso benéfico y enriquecimiento injusto, acusándolos de “robar una organización benéfica” al apartarse de la misión fundacional de OpenAI de desarrollar una inteligencia artificial segura que beneficiara a la humanidad.
La persona más rica del mundo afirmó que los acusados de OpenAI lo manipularon para donar US$38 millones, solo para luego actuar a sus espaldas al vincular un negocio con fines de lucro a la organización sin fines de lucro original y aceptar decenas de miles de millones de dólares de Microsoft y otros inversionistas para crecer.
OpenAI ha dicho que la organización es más sólida como entidad con fines de lucro, incluida la organización sin fines de lucro que ahora es accionista de la corporación, y que Musk simplemente quería el control.
Musk busca aproximadamente US$150.000 millones en daños contra OpenAI y Microsoft, los cuales serían entregados a la organización sin fines de lucro de OpenAI para impulsar sus objetivos altruistas. También quiere que Altman y el presidente de OpenAI, Greg Brockman, sean removidos de sus cargos. Un ejecutivo de Microsoft testificó que la empresa ha invertido más de US$100.000 millones en su alianza con OpenAI.
Tema central del juicio
OpenAI compite con compañías de inteligencia artificial como Anthropic y la más pequeña xAI de Musk, y se prepara para una posible oferta pública inicial que podría valorar el negocio en 1 billón de dólares.
OpenAI fue fundada por Altman, Musk y varias personas más en 2015, aunque Musk dejó la junta directiva en 2018.
La sinceridad de Altman y Musk respecto a sus posturas sobre OpenAI y sus objetivos para el negocio de la inteligencia artificial ha sido un tema central del juicio, y ninguno de los dos ha salido ileso.
OpenAI ha intentado demostrar que incluso Musk apoyó la creación de una empresa con fines de lucro para recaudar dinero destinado a capacidad de cómputo y enfrentar a rivales como Google.
También afirmó que Musk exigió control unilateral para garantizar su apoyo continuo. El intento de Musk el año pasado de comprar OpenAI mediante un consorcio liderado por xAI también ha sido un punto de disputa, ya que OpenAI intenta demostrar que ello era inconsistente con los objetivos planteados por Musk en su demanda.
Los abogados de Musk han tratado de presentar a Altman y Brockman como personas interesadas en enriquecerse personalmente.
Los abogados de Musk también han retratado a Altman como deshonesto, incluso mediante testimonios sobre su destitución en 2023 por parte de la junta directiva de OpenAI, la cual cuestionó su sinceridad. Altman fue reincorporado en menos de una semana.
Altman afirmó que no posee participación accionaria directa en OpenAI, aunque sí tiene participación en un fondo que invierte en la empresa.
Con información de Reuters