Por: AFP
Esta operación estaba prevista en el acuerdo alcanzado en febrero entre Repsol e YPF.
La venta de 11,86% del capital social de YPF a Morgan Stanley 'generará una plusvalía estimada de US$ 622 millones antes de impuestos (460 millones de euros)', precisó Repsol en un comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Con esta venta, 'Repsol mantiene una participación en el capital social de YPF inferior al 0,5%', agregó el grupo español.
Tras largos meses de conflicto y la amenaza de numerosas acciones judiciales, Repsol anunció el 25 de febrero haber cerrado con el gobierno de Cristina Kirchner un acuerdo que ofrece 'garantías para el pago efectivo' de US$5.000 millones por las acciones expropiadas tras la nacionalización de YPF.
El pago, que debía hacerse efectivo en tres meses, se hará en obligaciones de deuda soberana argentina que Repsol podrá revender, sin periodo de carencia.
Dado que las tres grandes agencias de calificación crediticia mundiales sitúan a la deuda argentina en categoría especulativa, popularmente conocida como 'bono basura', el acuerdo garantiza que Buenos Aires pagará la suma prometida incluso en caso de quiebra.
Repsol dijo entonces que quería recuperar antes de dos años el valor nominal de las obligaciones revendiéndolas en el mercado, es decir entre 6.000 y US$6.500 millones, y deshacerse del 12% que todavía poseía en el capital de YPF.
Esta operación estaba prevista en el acuerdo alcanzado en febrero entre Repsol e YPF.
La venta de 11,86% del capital social de YPF a Morgan Stanley 'generará una plusvalía estimada de US$ 622 millones antes de impuestos (460 millones de euros)', precisó Repsol en un comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Con esta venta, 'Repsol mantiene una participación en el capital social de YPF inferior al 0,5%', agregó el grupo español.
Tras largos meses de conflicto y la amenaza de numerosas acciones judiciales, Repsol anunció el 25 de febrero haber cerrado con el gobierno de Cristina Kirchner un acuerdo que ofrece 'garantías para el pago efectivo' de US$5.000 millones por las acciones expropiadas tras la nacionalización de YPF.
El pago, que debía hacerse efectivo en tres meses, se hará en obligaciones de deuda soberana argentina que Repsol podrá revender, sin periodo de carencia.
Dado que las tres grandes agencias de calificación crediticia mundiales sitúan a la deuda argentina en categoría especulativa, popularmente conocida como 'bono basura', el acuerdo garantiza que Buenos Aires pagará la suma prometida incluso en caso de quiebra.
Repsol dijo entonces que quería recuperar antes de dos años el valor nominal de las obligaciones revendiéndolas en el mercado, es decir entre 6.000 y US$6.500 millones, y deshacerse del 12% que todavía poseía en el capital de YPF.