Por revistaeyn.com
El laboratorio de inteligencia artificial xAI, impulsado por Elon Musk, volvió a sacudir el panorama tecnológico global tras anunciar una inyección de capital mucho mayor a la prevista. La empresa confirmó que logró captar US$20.000 millones en una ronda de financiamiento que superó ampliamente su objetivo inicial de US$15.000 millones, consolidando así su posición entre las startups de IA mejor valoradas del planeta.
De acuerdo con reportes previos, esta operación sitúa la valoración de xAI en torno a los US$230.000 millones, reflejo del apetito casi ilimitado de los inversionistas por proyectos vinculados al desarrollo de modelos fundacionales de inteligencia artificial. El propio Musk salió al paso de versiones anteriores que hablaban de una recaudación menor, calificándolas de inexactas en su red social X.
El listado de participantes en la ronda incluye a pesos pesados del sector tecnológico y financiero. Entre ellos destacan Nvidia y Cisco Investments, compañías que no solo aportaron capital, sino que además mantienen vínculos comerciales y estratégicos con xAI como proveedores de infraestructura y tecnología.
A este grupo se sumaron inversores habituales del ecosistema Musk, como Valor Equity Partners, StepStone Group, Fidelity, Baron Capital Group, así como fondos soberanos de Medio Oriente, entre ellos la Autoridad de Inversiones de Catar y MGX, de Abu Dabi.
La operación se inscribe en un contexto de valoraciones históricas para el sector de inteligencia artificial durante 2025. El dinamismo del mercado ha permitido que startups del rubro levanten cifras sin precedentes para sostener la creciente demanda de capacidad de cómputo y entrenamiento de modelos avanzados.
En octubre, OpenAI cerró una venta de acciones por US$6.600 millones de dólares con una valoración cercana a los US$500.000 millones, mientras que semanas después Anthropic fue estimada en unos US$350.000 millones, con respaldo financiero de Microsoft y Nvidia.
Un hito relevante para xAI fue la integración con la red social X, antes conocida como Twitter, tras una fusión concretada en marzo. Con ello, la compañía pasó a controlar tanto la plataforma de interacción social como el desarrollo de su chatbot Grok, que ahora se despliega directamente ante millones de usuarios.
No obstante, el crecimiento acelerado no ha estado exento de controversias. Autoridades regulatorias en Europa, India y Malasia han iniciado investigaciones luego de que Grok generara imágenes sexualizadas de menores y contenido íntimo sin consentimiento, material que se difundió ampliamente en X.
A esto se suman cuestionamientos ambientales en Memphis, Tennessee, donde xAI concentra su expansión de centros de datos alimentados por turbinas a gas natural, señaladas por investigadores locales como un factor que agrava la calidad del aire.
Pese a este escenario, la empresa logró un contrato con el Departamento de Defensa de Estados Unidos, que incorporó a Grok en su plataforma de agentes de IA. Además, el chatbot se ha convertido en una herramienta clave para plataformas de predicción y apuestas como Polymarket y Kalshi, subrayando la creciente influencia de xAI en distintos sectores de la economía digital.
Con información de CNBC