Por: Daniel Zueras - Estrategia & Negocios
Para Ana Helena Chacón, ex vicepresidenta de Costa Rica (2014- 2018), la gestión estatal cobra sentido cuando se concibe como una herramienta viva de transformación social.
Su extensa trayectoria en la función pública nació desde su maternidad, apoyando a poblaciones históricamente excluidas, como las personas con discapacidad. Desde entonces, su trabajo responde a una convicción estructural: las decisiones del Estado deben priorizar siempre a las poblaciones históricamente vulnerables y garantizar la dignidad humana en cada espacio.
Desde su perspectiva, el ejercicio del poder público cobra valor real cuando se enfoca en corregir las profundas desigualdades de origen. Y enfatiza: “La generación de política pública que pueda estar focalizada para grupos que no tienen el piso parejo era uno de los grandes mandatos”.
Esta mirada de justicia social resulta indispensable para evaluar el papel de las mujeres en la política centroamericana, un ámbito caracterizado por logros significativos pero amenazado por retrocesos.
Durante la última década, la presencia femenina en espacios de representación institucional creció en la región gracias al impulso de marcos normativos específicos.
Al respecto, Chacón señala que “las acciones afirmativas han producido un avance fundamental en la participación de las mujeres”.
No obstante, advierte que este aumento cuantitativo no asegura por sí solo un impacto transformador si las lideresas carecen de conciencia de género o si deben enfrentar un entorno marcado conservadurismo.
A las barreras ideológicas se suman los obstáculos cotidianos que condicionan el ejercicio político de las centroamericanas: la sobrecarga del trabajo de cuido, las brechas financieras para financiar campañas y el escrutinio permanente sobre su vida personal y privada.
Ante este panorama, transformar de el espacio público exige superar los modelos tradicionales de mando. Chacón concluye: “Creo que las ideas pueden más que toda esa forma de liderazgo absolutamente machista que muchas mujeres piensan que tienen que replicar”.