Por: Revistaeyn.com
Su curiosidad por aplicar robótica en la medicina la llevó a crear soluciones para personas afectadas por una lesión.
“Desde niña he sido una persona muy curiosa y eso me ha llevado a querer conocer a detalle qué tipos de robots existen, qué necesidades en la industria y en la medicina aún quedan pendientes por resolver y si la robótica puede ayudar en ello”.
Ese deseo de comprobar el impacto de los exoesqueletos en pacientes la hizo decidirse por estudiar robótica.
“Lo que más agradezco de mi carrera ha sido la oportunidad de formar parte de los equipos que han desarrollado robots novedosos que hoy se encuentran en el mercado y que están revolucionando el sector médico e industrial”.
Su hito más decisivo ocurrió cuando desarrolló una prótesis de brazo, en la Universidad del Valle de Guatemala, al poco tiempo de haberse graduado de ingeniería electrónica.
En 2008 después de ganar una beca para diseñar y fabricar prótesis humanas en Colombia, saltó a estudiar su maestría y doctorado en robótica en la Universidad Politécnica de Madrid.
Es miembra de la Real Academia de Ingeniería de España. Su mayor aprendizaje ha sido comprobar cómo el uso frecuente de los exoesqueletos consigue resultados asombrosos en niños: mejora de su capacidad respiratoria, mayor rango de movimiento en sus piernas, aumento del apetito y aumento de su autoestima.
“Eso hizo que todo el equipo se planteara diseñar un nuevo exoesqueleto para usar en la casa, en la vida diaria”.
Ha visto cómo la creación de nuevos dispositivos pediátricos son aceptados. “Es satisfactorio comprobar cómo una tecnología transforma la vida de niños con discapacidad y la mejora”, puntualiza.
Es parte del Comité Ejecutivo de la Organización de Mujeres en la Ciencia para el Mundo en Desarrollo (OWSD por sus siglas en inglés). Asesora a mentoras y conecta con científicas jóvenes y estudiantes no sólo de su país, sino de España.
“El Capítulo Guatemala de la Organización de Mujeres en la Ciencia para el Mundo en Desarrollo (OWSD), que fue fundado en 2020 por siete mujeres guatemaltecas científicas hoy está conformado por casi 600 integrantes”, resaltó Destarac.
Aplaudió que la posición de la mujeres de la región haya avanzado: “Las mujeres empresarias están llevando sus emprendimientos a niveles muy notables de éxito, gracias a un gran esfuerzo y trabajo constante”