Por: Agencias
La tanda de acusaciones desde el Departamento de Justicia de Estados Unidos no se detendrá con el caso del gobernador del estado de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros nueve funcionarios y exfuncionarios mexicanos, sobre los cuales ya pesa un pedido de extradición.
En efecto, en una entrevista con la cadena News Nation, el Fiscal Todd Blanche aseguró que llevarán su lucha contra el narcotráfico "hasta sus últimas consecuencias".
Blanche especificó que las autoridades federales continúan trabajando en investigaciones ligadas al crimen organizado y aseguró que todavía podrían surgir nuevas acusaciones contra políticos mexicanos.
El funcionario explicó que las indagatorias buscan identificar no solo a integrantes de los cárteles, sino también a quienes presuntamente facilitan sus operaciones desde estructuras de poder o redes financieras.
Blanche también descartó que exista intención de enviar tropas estadounidenses a territorio mexicano, aclarando que la estrategia actual se basa en acciones judiciales, cooperación entre agencias y trabajo de inteligencia.
“Una consecuencia de haber traído aquí a muchos líderes de algunos de estos cárteles durante el último año, en cooperación con el gobierno mexicano, es que algunos probablemente querrán cooperar y esa cooperación podría derivar en cargos adicionales”, explicó el funcionario estadunidense.
El fiscal aseguró que el enfoque con el que está trabajando el Departamento de Justicia es integral, con todo el gobierno, incluido el Departamento de Guerra y la comunidad de inteligencia.
“Creo que el riesgo para esos liderazgos es que antes quizás se sentían protegidos donde vivían, que podían evitar arrestos, procesamiento y extradición. No creo que sientan eso ya", afirmó Blanche en la entrevista con News Nation. Y agregó: "Y eso es lo que queremos. Queremos que tengan miedo de que, si son arrestados, van a terminar en Chicago, Nueva York, San Diego o Texas. Ese es nuestro objetivo”, advirtió.
Las declaraciones de Todd se producen horas días después de que la Casa Blanca anunciara su nueva Estrategia Nacional de Control de Drogas 2026, en la que coloca a los cárteles del narcotráfico como una de las principales amenazas para la seguridad nacional y deja abierta la posibilidad de actuar de manera unilateral contra organizaciones criminales y gobiernos que, según Washington, las apoyen o permitan operar.
“Ya no permitimos que los cárteles y las bandas que han envenenado a millones de estadounidenses actúen libremente en nuestra región ni introduzcan de contrabando en nuestro país drogas, armas o mujeres y niños víctimas de la trata. No permitiremos que los cárteles, los yihadistas ni los gobiernos que los apoyan conspiren contra nuestros ciudadanos con total impunidad”, señala el documento que fundamenta la estrategia, difundido por la Casa Blanca.