Por Agencia EFE
La cápsula tripulada de Artemis II, que orbitó la Luna en una histórica misión, amerizó cerca de la costa de San Diego (California) con la ayuda de paracaídas para reducir la velocidad de una caída libre de unos 14 minutos de duración tras entrar en la atmósfera terrestre.
La tripulación afrontó una caída en libre al Pacífico que superó los 40.000 kilómetros por hora (cerca de 24.661 millas por hora), en la que la nave estuvo expuesta a temperaturas estimadas hasta en unos 2.760 grados centígrados (5.000 Fahrenheit), una cifra que la NASA ha ido ajustando conforme monitorea la situación.
La NASA ha reportado que todas las maniobras han resultado "de manera perfecta", sin ningún tipo de problema en la nave.
Cuando la cápsula estaba a unos 122 kilómetros (400.000 pies) sobre la Tierra, mientras viaja a casi 35 veces la velocidad del sonido, hubo una interrupción de comunicaciones de seis minutos debido a la formación de plasma alrededor de la cápsula.
El descenso fue una prueba de fuego del escudo térmico de la nave, que protegió a la tripulación, compuesta por los astronautas Reid Wiseman, Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen, de altas temperaturas.
La tripulación sintió que pesaban cuatro veces más debido a la velocidad, que será reducida con el despliegue de varios paracaídas antes de alcanzar el océano Pacífico.
Los cuatro astronautas despegaron el pasado 1 de abril desde Cabo Cañaveral, en Florida, para una misión que orbitó el satélite natural -sin alunizar- y se convirtió en la primera tripulada en alcanzar la órbita lunar desde 1972.
Después de haber recorrido más de 1,1 millones de kilómetros (unas 694.481 millas), Orión amerizará y será recuperada por las fuerzas armadas estadounidenses. Llevará entre 30 y 45 minutos recuperar a los astronautas.