Por Agencia EFE
El turismo global ha mostrado una alta capacidad de resiliencia y de recuperación pese a que el conflicto de Oriente Medio ha trastocado la conectividad aérea y encarecido los vuelos, subraya la presidenta y consejera delegada del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC), Gloria Guevara.
Según la ejecutiva, Oriente Medio, pese a representar en torno al 5 % de las llegadas internacionales, concentra alrededor del 14 % del tráfico global en tránsito, por lo que cualquier interrupción tiene un impacto en las rutas internacionales.
"Uno de cada siete viajeros en el planeta pasa por alguno de estos 'hubs"', señala, en referencia a Dubái, Doha o Abu Dabi, aeropuertos que procesan más de 500.000 pasajeros diarios y que han registrado en el último mes miles de cancelaciones y desvíos.
La organización estima pérdidas de unos US$600 millones diarios en el gasto de viajeros internacionales (ingresos que dejan de percibir destinos y empresas), además de afectar a la red global de rutas aéreas y a sectores como hoteles, alquiler de vehículos o cruceros.
Asimismo, el WTTC proyecta que en 2026 podrían verse afectados hasta 135 millones de viajes por las restricciones de conectividad y la falta de asientos disponibles, especialmente en las rutas intercontinentales entre Asia, Europa y América.
"Cuando se reduce la capacidad aérea, el impacto no es solo regional, es global", apunta Guevara, y añade que uno de los factores más sensibles es el encarecimiento del combustible de aviación, que representa aproximadamente el 30 % de los costes operativos de las aerolíneas.
En las últimas semanas, el combustible de aviación ha llegado a duplicar su precio, pasando de unos 90 dólares a cerca de 200 por barril, lo que ya se está traduciendo en un aumento de tarifas, especialmente en vuelos de larga distancia.
La directiva advierte de que los márgenes de las aerolíneas suelen situarse entre el 2 % y el 6 %, por lo que el aumento del combustible genera "una combinación muy compleja de más costes, menos capacidad y una demanda muy sensible al precio".
En busca de certidumbres
Otro elemento clave es el impacto en los seguros: en zonas donde se emiten alertas de viaje, las aseguradoras están eliminando o limitando coberturas, lo que condiciona los desplazamientos.
"Sin seguros no hay viaje", anota Guevara, que sin embargo sostiene que "el sector turístico es uno de los más resilientes" y que "la recuperación de la demanda suele producirse en torno a los dos meses" de restablecerse la confianza.
"El viajero tiene memoria corta. Cuando hay certidumbre, vuelve a viajar", asegura.
También apuesta a que "no habrá una reconfiguración permanente de los grandes 'hubs' de Oriente Medio, construidos durante décadas y altamente eficientes", sino "ajustes temporales en rutas y operaciones" mientras persistan las tensiones.
La directiva destaca que el turismo global cerró 2025 con cifras récord tras superar los 1.500 millones de viajeros internacionales, consolidando un sector que representa alrededor del 10 % del PIB mundial.
"Asia-Pacífico lideró ese crecimiento con un aumento superior al 8 % gracias a China", indica sobre el gigante asiático, que "podría convertirse en los próximos años en el mayor mercado turístico del mundo, superando a Estados Unidos", por "políticas acertadas" como las exenciones de visado o su vasta inversión en infraestructuras.
En contraste, Norteamérica registró un crecimiento más moderado, cercano al 1 %, con caída del gasto de visitantes internacionales en Estados Unidos y Canadá. Europa mostró un comportamiento desigual, con España y Francia entre los mercados más dinámicos.
Respecto al Mundial de fútbol que se celebrará en EE.UU., Canadá y México, Guevara cree que es "una oportunidad clave para impulsar la llegada de visitantes y mejorar la percepción" de esos países.
"No se trata solo de recibir a los aficionados, sino de lograr que prolonguen su estancia, generen más gasto y se conviertan en embajadores del destino", apunta.
También insiste en la importancia de facilitar los viajes mediante políticas públicas que reduzcan barreras, como visados complejos o largos tiempos de espera en aeropuertos.
"Los países que facilitan la movilidad crecen más rápido que los que imponen barreras", asevera.