Por revistaeyn.com
La rápida expansión de la inteligencia artificial (IA) está transformando el mercado laboral mundial y obligando a las empresas a replantear sus estrategias de contratación.
Aunque la automatización genera preocupación por la reducción de puestos de trabajo de nivel inicial, diversos estudios sostienen que el verdadero potencial de esta tecnología radica en complementar las capacidades humanas, lo que abre una oportunidad para que los líderes empresariales inviertan en jóvenes talentos adaptables y preparados para los desafíos del futuro.
El contexto refleja una realidad compleja para las nuevas generaciones. En abril de 2025, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) reportó que el desempleo juvenil superaba en más del doble al registrado entre trabajadores de mayor edad, mientras que uno de cada cuatro jóvenes en el mundo se encontraba en la categoría de quienes no estudian, no trabajan ni reciben formación.
A ello se suma una encuesta de The Guardian entre 850 líderes empresariales de siete países, según la cual el 41 % considera que la IA permitirá reducir personal y el 25 % cree que las tareas de nivel básico podrían ser ejecutadas principalmente por sistemas de inteligencia artificial en un futuro cercano.
Sin embargo, especialistas sostienen que este escenario no debe interpretarse únicamente como una amenaza para el empleo juvenil, sino como un punto de inflexión para redefinir la manera en que las organizaciones desarrollan el talento.
Apostar por trabajadores jóvenes, capaces de adaptarse y aprender continuamente, será un factor decisivo para mantener la competitividad en los próximos años, indica el Foro Económico Mundial.
El Informe sobre el Futuro del Empleo 2025 del Foro Económico Mundial respalda esa visión al proyectar que cerca del 40 % de las habilidades esenciales para los trabajadores cambiarán antes de 2030, lo que convierte la capacitación permanente en una prioridad estratégica para las organizaciones.
Las propias generaciones más jóvenes parecen conscientes de esta transformación. Un estudio de Gallup revela que el 47 % de los integrantes de la generación Z utiliza herramientas de IA generativa semanalmente, aunque cuatro de cada diez expresan preocupación por el impacto que esta tecnología podría tener sobre sus carreras profesionales.
Paralelamente, una encuesta global de Deloitte encontró que tres de cada cuatro jóvenes esperan que la IA modifique significativamente su trabajo durante el próximo año, motivo por el cual están fortaleciendo sus conocimientos mediante aprendizaje autónomo y programas de actualización de habilidades.
Los expertos también subrayan que la transformación digital depende mucho más de las personas que de la tecnología. Boston Consulting Group plantea que, en las implementaciones exitosas de IA, apenas el 10 % del esfuerzo corresponde a los algoritmos, el 20 % a la infraestructura tecnológica y el 70 % al cambio organizacional y la gestión del talento.
"Reducir la contratación de jóvenes puede ofrecer ganancias temporales de productividad, pero también implica perder creatividad, dominio de las tecnologías digitales y capacidad de innovación. La IA genera mayor valor cuando amplía las capacidades humanas en lugar de sustituirlas", señala el Foro Económico Mundial.
En ese contexto, el Foro Económico Mundial destaca que el 85 % de los empleadores prevé priorizar la actualización de competencias de su fuerza laboral.
Con alrededor de 50 millones de integrantes de la generación Z ya incorporados al mercado laboral y una participación estimada del 30 % del total de trabajadores para 2030, las decisiones que adopten hoy las empresas sobre contratación, mentoría y desarrollo de talento serán determinantes para definir su capacidad de innovar en la era de la inteligencia artificial.