Por revistaeyn.com
La revista TIME, en colaboración con Statista y The Upright Project, ha incluido a Johnson Controls en su lista inaugural de las Empresas Más Influyentes del Mundo 2026. Este reconocimiento subraya la relevancia de la compañía en la transformación de infraestructuras críticas, donde la gestión térmica y la tecnología avanzada de edificios son motores clave para la resiliencia y la rentabilidad.
El modelo de negocio de Johnson Controls ha demostrado que la sostenibilidad no es solo un compromiso ambiental, sino una estrategia financiera de alto impacto. Con 140 años de trayectoria, la firma ha logrado optimizar infraestructuras esenciales, incluyendo hospitales, centros de datos y plantas de manufactura, generando resultados medibles.
Igualmente, han ayudado a sus clientes a ahorrar más de 9.500 millones de dólares en costos operativos y de energía, liberando capital que las empresas pueden reinvertir en sus propios planes de crecimiento.
La empresa logró una reducción del 46% en emisiones de Alcance 1 y 2 desde 2017, una disminución del 33% en emisiones de Alcance 3 derivadas del uso de productos vendidos, y cubrió o compensó el 91% de sus necesidades globales de electricidad con energía libre de carbono.
Katie McGinty, Chief Sustainability Officer de Johnson Controls, enfatizó que la compañía ha logrado convertir la sostenibilidad en un pilar de éxito competitivo: "La combinación de resiliencia, eficiencia y descarbonización inteligente es la manera en que ocurre el progreso en los entornos donde realmente importa".
Criterios de evaluación de alta exigencia
La inclusión de Johnson Controls en este selecto grupo —que integra solo a 500 empresas de entre 10.000 analizadas— responde a una metodología rigurosa.
El ranking de TIME evalúa el impacto neto en la sociedad, el conocimiento, la salud y el medio ambiente. Para ser elegibles, las compañías debían cumplir con dos condiciones fundamentales:
Este reconocimiento consolida a Johnson Controls como un facilitador indispensable para las industrias que buscan navegar la transición hacia un modelo operativo más limpio, eficiente y financieramente disciplinado, demostrando que la tecnología aplicada a la gestión de activos es fundamental para el crecimiento corporativo a largo plazo.