Por revistaeyn.com
La agroindustria enfrenta un desafío que va más allá de la modernización de sus procesos: encontrar personal con las competencias necesarias para responder a una producción cada vez más tecnológica, eficiente y sostenible.
Según ManpowerGroup, la transformación del sector está ampliando la demanda de perfiles especializados, en un contexto en el que la disponibilidad de estas capacidades se convierte en un factor estratégico para las empresas.
La incorporación de herramientas digitales, inteligencia artificial, automatización, biotecnología y análisis de datos está redefiniendo las actividades agrícolas y los conocimientos que requiere la cadena productiva. Esta evolución ocurre, además, ante la presión de alimentar a una población creciente. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) estima que será necesario producir cerca de 70 % más alimentos hacia 2050.
En ese escenario, ManpowerGroup advierte que “la clave está precisamente en la combinación de conocimientos”, ya que la experiencia agronómica debe complementarse con capacidades tecnológicas que permitan interpretar información, anticipar riesgos y mejorar las decisiones de producción.
Entre los perfiles que ganan relevancia figuran ingenieros agrónomos con competencias digitales, especialistas en datos e inteligencia artificial, expertos en biotecnología y sostenibilidad, así como profesionales dedicados al desarrollo de soluciones tecnológicas y sistemas automatizados.
La transformación también eleva la importancia de habilidades como el pensamiento analítico, la resolución de problemas, la adaptación al cambio y el aprendizaje continuo. De acuerdo con la firma, “la agroindustria necesita personas capaces de aprender nuevas herramientas a medida que aparecen y, sobre todo, de entender para qué utilizarlas”.
Otro reto consiste en atraer a las nuevas generaciones, al presentarles una actividad que integra ciencia, investigación, innovación, negocios y sostenibilidad, más allá de la imagen tradicional del trabajo agrícola.
Ante las dificultades para encontrar determinadas competencias, las empresas tienen la opción de disputar el talento disponible o invertir en su desarrollo. ManpowerGroup plantea que la capacitación interna, el perfeccionamiento de habilidades (upskilling) y la reconversión profesional (reskilling) son alternativas para cerrar brechas.
En esa línea, la firma subraya que “la construcción de talento requiere una mirada de largo plazo”, una estrategia clave para que el sector responda a los cambios tecnológicos y a las crecientes exigencias de productividad.