Por revistaeyn.com
La irrupción de marcas automotrices procedentes de China está transformando el mercado de vehículos en El Salvador y empujando los precios a la baja, en un contexto que ha redefinido las decisiones de compra de los consumidores y la dinámica del sector, según datos y análisis de la Asociación Salvadoreña de Distribuidores de Vehículos (Asalve).
Durante los últimos dos años, el rubro automotor ha mostrado una tendencia descendente en sus precios. Las cifras oficiales confirman este comportamiento: el sector entró en deflación en noviembre de 2023 y volvió a cerrar en terreno negativo en noviembre de 2025, con una variación interanual de -2.86 %. De acuerdo con el más reciente informe del Índice de Precios al Consumidor (IPC), la adquisición de vehículos nuevos fue el producto que registró la mayor reducción de precios en ese período.
Asalve atribuye buena parte de este ajuste a la creciente presencia de fabricantes chinos, que desde 2024 se posicionaron con fuerza en el mercado local. Hasta octubre pasado, estas marcas ya concentraban alrededor del 17 % de las ventas totales del sector, un avance que ha intensificado la competencia y presionado a la baja los precios tradicionales.
José Roberto Renderos, presidente de la gremial, explicó que el impacto es especialmente visible en el segmento de autos usados. Señaló que muchos compradores comparan hoy el costo de un vehículo usado importado —en muchos casos con historial de choques— frente a un automóvil chino nuevo, que ofrece garantía, respaldo comercial y opciones de financiamiento. “Un carro usado que antes rondaba los US$10,000 ahora compite con un vehículo nuevo que puede encontrarse entre US$12,000 y US$15,000, con mejores condiciones para el consumidor”, detalló.
El peso de China también se refleja en las cifras de comercio exterior. Datos del Banco Central de Reserva (BCR) indican que entre enero y noviembre las importaciones de vehículos, tractores, partes y accesorios superaron los US$1,149.69 millones. De ese total, el 23.3 % correspondió a productos de origen chino, lo que convierte al país asiático en el principal proveedor del rubro.
Las compras a China alcanzaron más de US$268.3 millones, un aumento de 67.6 % en comparación con el mismo período del año anterior. Este crecimiento supera el promedio del sector, cuyas importaciones totales avanzaron un 17 %, pese a la fuerte presencia de otros actores como Corea del Sur, Japón, Estados Unidos y México.
Renderos reconoció que los precios de las marcas chinas son “altamente competitivos”. Como ejemplo, mencionó que un pick-up básico puede costar más de US$29,000 en marcas tradicionales, mientras que fabricantes chinos lo ofrecen alrededor de US$23,000.
Con información de Diario El Mundo